Guernica: no al desalojo, tierra y vivienda para todos

Escribe Lucas Benvenuto

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Según diversos medios televisivos y portales digitales, Kiciloff habría solicitado a la Justicia la postergación del desalojo de los terrenos ocupados de Guernica, previsto para las próximas hortas. El gobernador pretende una prórroga hasta el 1 de octubre “para reubicar a las familias desplazadas”. El planteo del Movimiento Evita, de formar un fideicomiso para comprar los terrernos, fue descartado como “un delirio” (Clarín, 22/9). Son 2.500 familias instaladas en 100 hectáreas del partido de Presidente Perón desde hace dos meses. Hasta ahora, nunca se supo a ciencia cierta quiénes son los dueños del lote.

“El Cuervo” Larroque, a cargo de Desarrollo Social de la provincia, es el encargado del censo que se realiza en los predios para “caracterizar” la situación de los vecinos de la toma y proceder a un desalojo “en términos pacíficos”. Los primeros datos del censo dejaron trascender que en la toma hay 2.344 casillas (o “hechos físicos”, en términos legales) y 1.904 personas fueron las que “respondieron” al cuesitonario de los censistas. De estas, 604 familias manifestaron ser oriundos de Guernica, mientras que el resto procede de distritos cercanos, como Almirante Brown, demoliendo el mito de la “invasión” de distritos distantes.

La toma de tierras -de la cuales, la de Guernica se convirtió en la más emblemática- agravó la tensión entre Kicillof y los intendentes de todos los palos políticos. Los intendentes peronistas se reunieron a principios de septiembre en Presidente Perón para apoyar el pedido de desalojo que formuló la intendenta, Blanca Cantero (cercana a Massa). Con la postergación, Kicillof busca alejar el fantasma del Indoamericano. Hubo varios desalojos recientes, pero de ocupaciones de menor porte – como el de los terrenos ferroviarios de Victoria. El habitualmente locuaz Berni mantiene un conveniente bajo perfil, luego de su borratina durante las protestas policiales, y se ha limitado a acompañar la decisión de Kicillof. Un desalojo “conflictivo”, por decirlo de alguna manera, tendría al ´sheriff´ del conurbano como primer fusible.

En el curso del desarrollo de esta crisis, los trabajadores que ocupan los terrenos en Guernica y las organizaciones sociales que apoyan siguen desarrollando todo tipo de iniciativas, desde movilizaciones hasta reiteradas conferencias de prensas para visibilizar esta situación. Se han previsto abrazos solidarios y cortes en Ciudad y provincia en caso de desalojo.

La toma de Guernica exige una salida obrera a la cuestión de la tierra y la vivienda: nacionalización de tierras ociosas, plan de construcción de viviendas, salario igual a la canasta familiar.

Movilicémonos contra el desalojo de los “sin techo”, redoblemos la organización y la lucha por la vivienda para todas las familias trabajadoras.

La tierra y la vivienda se han convertido en una cuestión de poder.

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