ATR, A Todo Ritmo para precarizar la vuelta a clases

Escribe Rosana Martínez

Tiempo de lectura: 2 minutos

Este miércoles el gobernador Kicillof, anunció por los medios el ATR, programa de Acompañamiento a las Trayectorias y la Revinculación.

Lo anuncia en forma de propuesta superadora al proyecto de Larretta en CABA, que finalmente fue rechazado por los docentes de la ciudad.

Sin embargo, el parche al fracaso de la virtualidad en las escuelas de la provincia de Buenos Aires, es tan perverso como el plan de Larreta.

El programa descarta la posibilidad de que el Estado provea a niños, niñas y adolescentes de las herramientas necesarias para acceder a la tan anunciada continuidad pedagógica, ya sea con conexión a la red y equipos, condiciones que determinaron el fracaso de la virtualidad. Cuando los datos arrojan que justamente la pobreza alcanza a más de la mitad de niñxs y jóvenes de la provincia, cuando el problema habitacional se revela con crudeza, cuando la crisis sanitaria no da tregua, la respuesta del gobierno provincial es exponer a docentes y estudiantes terciarios a la pandemia, realizando visitas domiciliarias a 279 mil estudiantes de 135 distritos.

La precarización que implica esta especie de “delivery” de la educación, supone que estudiantes y docentes tendrán que recorrer los barrios haciendo una especie de apoyo particular totalmente fuera de convenio y exponiéndose a los contagios y otros peligros. La burocracia sindical de SUTEBA, UDOCBA, FEB, ATE, UDA, AMET, SADOP Y UPCN, en una nueva entrega de las condiciones laborales, avala semejante atropello.

El programa se anuncia como un beneficio para estudiantes de 3 y 4 año de los terciarios de la provincia, con una “beca” de $8000 mensuales y que promete acreditar prácticas preprofesionales formativas de su plan de estudios. Becas que les fueron negadas durante lo que va del 2020 y que las y los estudiantes vienen reclamando en los distintos distritos de la provincia, lo que obligó a que tuvieran que desistir de sus propias cursadas virtuales.

Todo esto tiene lugar en detrimento de la educación que ya de “pública y gratuita” no tiene nada, y que se llevó adelante con el esfuerzo de los docentes que pusieron sus recursos durante la cuarentena y que tienen suspendidas sus paritarias. Las y los estudiantes terciarios, lo único que han recibido del Estado, en algunos casos, es ser incluidos este mes en los listados de entrega del bolsón de mercadería que se entrega en las escuelas.

Las prácticas docentes, por otro lado, lejos están de ser un relevamiento domiciliario de la situación de precariedad en la que se encuentran los alumnos de la provincia, es decir, atenta también a la formación docente de calidad que las carreras deberían ofrecer.

Todo esto, cuando el ministerio de educación dejó a miles de docentes sin cargo este año, limitando los actos públicos para cubrir las vacantes y licencias.

Docentes y estudiantes de todos los niveles deben debatir en asambleas, acerca de la necesidad de un verdadero programa para llevar adelante la educación en tiempos de pandemia. Por apertura de paritarias ya para docentes de todos los niveles, salario igual a la canasta familiar, becas para estudiantes terciarios, no a la precarización laboral, que el estado garantice las condiciones para la virtualidad en todos los niveles.

Suscribite a Política Obrera