La simpatía que despertó la lucha de la Tendencia por su legalización

Escribe Lisandro Martínez

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La campaña por la legalización de la Tendencia del PO ha sido adoptada por nuestros simpatizantes, luego de haberles explicado de qué se trataba y también por haber seguido muchas de las vicisitudes políticas que nos tocó vivir tras las expulsiones, el cierre de locales y otras experiencias políticamente duras en las que nos vimos involucrados en los últimos 15 meses.

Esto ha reforzado lazos. Compañeros simpatizantes nos acercaron los datos de filiación de familiares, compañeros de trabajo y amigos, que engrosaron significativamente el padrón de adhesiones. En las lejanas localidades del interior de la provincia de Buenos Aires (25 de Mayo, Bragado, 9 de Julio, Junín, entre otras) se produjo un proceso donde los propios compañeros de la Tendencia debieron actuar con medios virtuales remotos debido a las fases del Covid 19, para garantizar las adhesiones que superaron por lejos los 40 y 50 reafirmaciones en varias de las localidades chicas. Esto comienza a consolidar una cantidad de afinidades, algunas de mayor cercanía que otras. Un próximo desafío será convertir a esa pequeña masa en relaciones que reciban un informe político semanal, materiales y puedan ser en el futuro inmediato organizados como colaboradores de la Tendencia en esas localidades.

En el caso de los ferroviarios, los compañeros iniciaron con mucho retraso la campaña, pero recogieron varias voluntades que abrieron otra vez la puerta para otros familiares. Esto está señalando un incipiente reagrupamiento obrero, sindical, pero también profundamente político en la medida que lo que se discute es poner en pie un partido obrero que luche por el gobierno de los trabajadores y, en ese camino, por todas las reivindicaciones. Antes también se incorporó a nuestro plan de adhesiones un sector de los ferroviarios sin trabajo que han protagonizado una lucha en los últimos tiempos por su reincorporación.

En el caso de los desocupados estos debates por las adhesiones no solo nos llevaron a conquistar con nuestras posiciones políticas muchas simpatías, sino además surgió la necesidad de poner en pie reuniones donde explicar nuestros principios y fines, politizando a sectores a los que un sector de la izquierda les atribuye un atraso político insuperable.

El partido de trabajadores se dirige a sus simpatizantes para organizarlos y ampliar su campo de acción. En el caso de la militancia de Lanús, adoptamos un criterio abarcativo que une a toda provincia de Buenos Aires. Así obtuvimos adhesiones de Trenque Lauquen, Pehuajó, Baradero, Bragado, Casares, 9 de Julio, Alte. Brown, Varela, Avellaneda, Lomas, Capital y al día 6 de octubre registramos 220 adhesiones para la Tendencia.

Se nos ha abierto una gran oportunidad de organizar a los desorganizados en términos clasistas y revolucionarios.

Pongamos manos a la obra.

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