Catamarca: cárcel al cura Moisés Pachado y todos los curas abusadores

Escribe Dayana Yapura

Basta de impunidad.

Tiempo de lectura: 2 minutos

El próximo 27 de octubre se conocerá si la Cámara de Apelaciones hace lugar al pedido del cura Moisés Pachado de prescripción de la causa de abuso sexual por la cual está imputado. Pachado fue denunciado en diciembre de 2018 por abuso sexual contra una joven cuando tenía 9 años de edad.

El caso

Las denuncias contra Pachado sucedieron el 2018, en el marco del “mirá cómo nos ponemos”, mediante las redes sociales y posteriormente en la justicia. La víctima se animó a denunciar hechos ocurridos cuando era una niña, entre los años 1997 y 2000, mientras Pachado era el párroco en la localidad de Hualfín, departamento Belén.

En medio de la repercusión que tomo el caso, Pachado salió rápidamente a atacar a la joven “por ser parte de los pañuelos verdes y estar en contra de la Iglesia”, y a su madre. Sin embargo, Pachado fue imputado por “abuso sexual con acceso carnal y por abuso sexual simple” con el agravante de “ser el autor ministro de un culto”. La defensa presentó entonces el pedido de prescripción que hoy se encuentra en la cámara de apelaciones a la espera de una resolución. Estos artificios judiciales, amparados en los tiempos en los que ocurre el hecho y las denuncias, son frecuentemente utilizados en los casos de abuso sexual infantil.

Encubrimiento e Impunidad

Las denuncias por abuso sexual contra los curas pedófilos en la provincia retratan el entramado de impunidad y encubrimiento del Estado y la Iglesia. El caso Pachado se suma a los de los curas Renato Rasjido (Andalgalá) y Juan de Dios Gutiérrez (Belén),

El modus operandi de la Iglesia para proteger a los abusadores se ha repetido en todos los casos. El primero en salir a la luz ocurrió en 2014, cuando Renato Rasjido era párroco en Andalgalá y abusó de un menor. Rasjido fue sacado de Andalgalá y alojado en el obispado con sede en la ciudad capital de la provincia, donde permanece bajo resguardo del obispo Luis Urbanc.

En el caso de Gutiérrez, fue el único que pisó la comisaria por unas horas y salió gracias a la justicia, que le puso una fianza para dejarlo en libertad. Fue trasladado a otro departamento.

En el caso de Pachado, que al momento de la denuncia residía en Andalgalá, en reemplazo de Rasjido, este renunció y se encuentra refugiado en el obispado.

Con el aval del Obispo, a principios de este año, se creó una comisión interna de abuso sexual en la iglesia catamarqueña que tiene como objeto investigar la pedofilia en su interior. Hasta el momento esta comisión no ha avanzado en nada. De hecho, los abogados de las víctimas se han presentado en el obispado y solicitaron ser parte e informados sobre las investigaciones, recibiendo excusas como respuesta por parte de la iglesia. Está claro que esa comisión no es más que una cortina de humo para perpetrar la impunidad de los curas y evitar que lleguen a juicio oral. En palabras del ex abogado de Gutiérrez, el obispo Urbanc en persona le había pedido en nombre de Dios que siga en la defensa y que agote todas las medidas necesarias e instancias para evitar que vaya a juicio.

Son más necesarias que nunca la organización y la lucha independiente por la separación de la Iglesia del Estado, que ha demostrado que utiliza los recursos para cubrir a los pederastas en su interior. Por la NO prescripción de la causa contra el cura Pachado y por el juicio y castigo a los curas abusadores. Allá vamos.

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