Edu querido, ¡hasta la victoria!

Escribe Nahuel BA - miembro del círculo Morón/Ituzaingó

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A Edu lo conocí en una actividad militante en Morón, en 2018. Empezamos a hablar y yo le conté un poco mi vida, ya que no nos conocíamos, recién me había pasado a la zona oeste. Enseguida pegamos buena onda y me hizo sentir "como en casa". En el transcurso del año, nos cruzábamos poco porque teníamos círculos y horarios distintos, pero siempre el punto de conexión era una actividad o reunión en nuestro local de Morón.

En el 2019, Eduardo jugó un papel fundamental en lo que hoy es la Tendencia del PO de la zona oeste. Siempre recuerdo los debates precongresales hacia el XXVI Congreso del PO, en los que tanto él como su compañera Marce intervinieron para clarificar el debate metodológico y estratégico que se estaba desarrollando en nuestro partido. Muchos militantes no comprendíamos en ese momento lo que estaba en juego pero Eduardo sí, y dio la lucha abiertamente por defender la política de lo que en ese momento era "la minoría". Esta comprensión tan "prematura" respecto al viraje estratégico político que estaba llevando adelante la camarilla de "la mayoría" del CC, expresa el nivel de consciencia de Eduardo, y en este sentido, lo prueba una vez más como un elemento invaluable de la vanguardia obrera de la Argentina. Defendiendo el programa histórico del PO, participó activamente en la Primera Conferencia de la Tendencia, y con un rol dirigente, en la estructuración de los primeros círculos de la zona oeste del Gran Buenos Aires, y en particular del círculo Morón-Ituzaingó en el que era responsable político. Sus acciones sirvieron para evitar una disgregación y desmoralización militante a partir del XXVI Congreso y las posteriores expulsiones.

Abrió las puertas de su casa, junto a su compañera Marce y a su hija Cami, para desarrollar los debates colectivos que la camarilla vedaba, defendiendo los métodos de la democracia obrera, de críticas, debates y elaboraciones propias de cada militante. Nos impulsaba y nos daba la confianza para escribir y elaborar para Política Obrera, el Boletín Interno y para desenvolver los debates en el círculo. Lo que a mí en especial me influyó mucho para clarificar ideas, al mismo tiempo que me ayudó a crecer políticamente, ya que el trabajo de la elaboración nos exige continuar formándonos en la teoría.

Con la pandemia, la distancia, la virtualidad y, posteriormente, atravesando su enfermedad, sostuvo las reuniones y la actividad militante hasta último momento. Unos días antes de su operación me mandaba mensajes preocupado por garantizar la continuidad del funcionamiento de nuestro círculo.

Edu nunca perdía el sentido del humor aún atravesando la enfermedad, te tenía el respeto de un compañero, te trataba con el cariño de un padre y te explicaba las cosas como un docente.

Su legado político y humano, su esencia tan particular, quedará en todos los que tuvimos el agrado de conocerlo. Una de ellas fue luchar toda la vida y lo hizo hasta las últimas consecuencias, contra su enfermedad y contra el capital.

¡Edu querido, estarás presente en cada lucha de los trabajadores, en su futuro gobierno y en el socialismo internacional!

¡Hasta la victoria!

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