Balance y resultados del Plenario convocado por el SUTNA

Escriben Juan Ferro, Mariano Hermida y Eva Gutiérrez

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La convocatoria a un plenario abierto, realizada por el Sindicato del Neumático, el sábado, tuvo por eje la cuestión del salario y las jubilaciones y el impuesto confiscatorio de ganancias a la cuarta categoría. Las alícuotas de este impuesto arrebatan, en algunas categorías, hasta el 30% del salario – a lo que hay que añadir, por supuesto, (condicionada a la escala salarial) los impuestos al consumo, que se llevan otro 40 por ciento.

Desde estas páginas hemos valorado que se instalará una agenda de la clase obrera, cuando crecían las huelgas de los trabajadores aceiteros y portuarios por esos mismos reclamos. Un largo artículo, en La Nación, destacaba, ese mismo día, la furiosa reacción de las patronales exportadoras contra estas luchas, a las que culpaban casi del propósito de hacer desaparecer a Argentina del mapa. La ausencia de una agenda obrera en medio de una desvalorización catastrófica de salarios y jubilaciones, de una crisis enorme de vivienda y de salud, y del crecimiento de la desocupación y del empleo informal, ponía al desnudo la política de la burocracia de los sindicatos, enteramente jugada al apoyo al gobierno de los Fernández y a su desesperado propósito de “recuperar la confianza” del gran capital y de los centros financieros. La gran mayoría de las paritarias arreglaron muy por debajo de la inflación presente y de la que se viene, pagos en cuotas y la aceptación de ítems ‘no remunerativos’, que eximen a las patronales de la contribución previsional y de salud.

El plenario reunió un centenar de delegados fabriles, miembros de comisiones internas y representantes de organizaciones de desocupados, y votó realizar una manifestación por estas reivindicaciones, el próximo viernes.

En el plenario hubo más de 50 intervenciones -entre las presenciales y otras a través de zoom- y se leyeron una docena de adhesiones. Además de la línea 60, el SUTEBA Tigre y algunos otros activistas, se hicieron presentes delegaciones sindicales convocadas por el oficialismo del PO.

El Partido Obrero (Tendencia) participó con una importante delegación de luchadores de la industria, la salud, docentes, telefónicos estatales y desocupados (Polo Obrero - Tendencia). Nuestros compañeros resaltaron la instalación de una agenda de la clase obrera en el escenario sindical y político. De otro lado, plantearon una perspectiva de agudización de los ataques a las masas y de la resistencia y lucha de los trabajadores. Describieron a 2021, no como un “año electoral”, que es un capítulo de la agenda del gobierno, la oposición y las patronales, sino en la perspectiva de una huelga general, insistiendo en el valor de la huelga conjunta de aceiteros y recibidores de granos, en el cordón industrial de Santa Fe y de las huelgas médicas de CABA y otras luchas. Otras intervenciones recogieron el planteo de impulsar autoconvocatorias y coordinaciones. Los delegados sindicales de nuestro PO (T) se comprometieron a llevar las conclusiones del plenario a los lugares de trabajo, y a promover plenarios, asambleas y pronunciamientos. El SUTNA acompañó la convocatoria del sábado con la asistencia de decenas de activistas y delegados de la Lista Negra, que dirige el sindicato.

Ausencias

El plenario fue un paso adelante y confirmó el acierto de la iniciativa, y también dejó al desnudo una crisis política, que necesitaba ser puesta en evidencia. La expectativa de una asistencia de sindicatos que ocupan una franja intermedia entre el sindicalismo oficial y el clasista, no se confirmó. Es que la cuestión de una agenda obrera plantea un desafío estratégico, porque en definitiva consiste en si se impulsa una lucha de clases contra el gobierno ‘nacional y popular’ del FMI o si, por el contrario, se evita esa confrontación con el remanido argumento de “no hacer el juego a la derecha”. La derecha está muy agradecida de que el gobierno haya salido al rescate del capital que quebró bajo la gestión macrista, naturalmente a costa de los explotados. El ala ‘combativa’ del kirchnerismo ha aceptado sin chistar la agenda del ministro Guzmán y, en el campo de los derechos de la mujer, la enorme concesión al oscurantismo clerical que signfica la “objeción de conciencia institucional”, contra el derecho al aborto.

Esta crisis política se hizo más clara en la ausencia de dirigentes o nucleamientos sindicales relacionados con varios partidos del FIT-U, y con la abstención política y la ausencia organizativa del Plenario Sindical Combativo. Los pretextos esgrimidos para esta ausencia carecen de relevancia y hasta lindan con la provocación (el llamamiento del Sutna, dice el PTS, “no repudia al FMI”). La cuestión de fondo es la agenda obrera que instalaba el plenario, en contraste con la agenda electoral y electorera que tiene instalada el FIT-U en su conjunto. Las direcciones del FIT-U han protagonizado distintos encontronazos en torno a esa agenda electoral. El plenario fue caracterizado, por unos y otros, dentro de esa óptica faccional. Es necesario comprender la contradicción estratégica que hay entre la agenda obrera, de un lado, y la electoralista, del otro, y la no menos importante entre los intereses de aparato, de una parte, y la autonomía e intereses históricos de la clase obrera. Advertimos a los ‘suspicaces’, que nos oponemos y denunciamos, al mismo tiempo, cualquier ruptura sin principios del Frente de Izquierda y los Trabajadores. Nuestro PO (Tendencia) sigue la línea histórica del Partido Obrero en toda su historia.

Los voceros sindicales del PO (O) reivindicaron en el plenario del sábado al ausente Plenario Sindical Combativo, sin explicar en ningún momento porque no había sido convocante, ni hacía acto de presencia, ni sacó una declaración (a favor o en contra). El Psc perdió una eventual capacidad de convocatoria porque se convirtió en un pequeño aparato, en lugar de canal clasista y político de la base de sus organizaciones. Los sellos siempre acaban como un virus contra la salud de la clase obrera.

De nuestra parte hemos convocado a participar de la convocatoria del Sutna sin condicionamientos ni restricciones, sin peros de ninguna clase. La convocatoria tenía una agenda obrera, que cada cual podía profundizar. Algo muy importante: retomaba la tradición de los plenarios convocados por Fate en zona norte del gran Buenos Aires, que llevaron al movimiento obrero a ocupar el escenario de luchas, de varios años y, mucho más, le dio al FIT naciente su contexto y contenido de clase. Es necesario ir más lejos de esa experiencia, no para atrás. Detrás de la cuestión de la agenda obrera se juega la agenda socialista de la izquierda revolucionaria. Eso es lo que vamos a ir a decir a nuestros lugares de trabajo acerca del plenario del sábado en el camping del Sutna.

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