Aceiteros-recibidores: sigue la huelga, si no ganamos “nos van a castigar”

Escribe Juan Ferro

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Tras varias horas de intensas negociaciones en el Ministerio de Trabajo, los sindicatos aceiteros de la Federación, de San Lorenzo y de los recibidores de granos, decidieron continuar la huelga que lleva más de una semana.

La huelga alcanza a 22 puertos. Hay más de 18 buques sin poder cargar y larguísimas fila camiones que no pueden descargar.

Las direcciones de los tres sindicatos consideran que la intransigencia de las camaras patronales volvió poner en evidencia una puja política: “La agroindustria está totalmente parada, y con el Gobierno están jugando una pulseada más grande: quieren que le den un dólar más competitivo, que para nosotros significa una devaluación. Cuando termine este conflicto las empresas o nos dan un premio porque conseguirán cosas que los benefician a ellos, o nos van a castigar” (Reguera Secretario General de la Federación Aceitera al diario “Síntesis” de San Lorenzo). Al final de la entrevista Reguera asegura que “si hay una propuesta el paro se levanta”(Reguera, ídem), sin calificar a la propuesta.

Más allá de que ´quieren´ las cerealeras, el espantajo de la devaluación es esgrimido por el gobierno para que los sindicatos levanten la huelga a cambio de nada. Nada es exactamente lo que el gobierno ofrece a los trabajadores del estado y lo que establecen las paritarias que homologa el Ministerio de Trabajo. No alcanza con ´una propuesta´ para que la huelga se levante – eso deberían decidirlo los trabajadores una vez que conozcan la naturaleza de la propuesta. Sería muy grave que la huelga se levante en el Ministerio. Todo indica, a diferencia de lo que plantea el secretario Reguera, que la patronal exportadora está arreglada con el gobierno, que ha formado con ella una extensa mesa sectorial para impulsar las exportaciones industriales. Alberto Fernández restableció el diferencial entre las retenciones exportaciones de materia sin elaborar y las industrializadas, que Macri había suprimido, para ´incentivar´ a las cerealeras. Lo último que quiere el gobierno que pide el rescate del FMI es un choque con los exportadores internacionales agroindustriales, en especial los chinos, cuando Argentina tiene un derecho a girar moneda china por u$s 14 mil millones.

En el terreno de la lucha misma, tenemos, por un lado, a los piquetes, que han fortalecido la huelga, y la ausencia de una huelga general de todo el cordón, donde existen conflictos en otros sindicatos y empresas. Esta carencia es una concesión política al gobierno, que fortalece a las patronales. El conjunto del gobierno de Santa Fe se desmorona ante una crisis política por asociaciones con el juego clandestino, que debería ser motivo para dar un golpe de gracia a patronales y gobiernos mediante una huelga general.

Los mineros acaban de ganar una lucha que involucraba a la cementera Loma Negra. Vuelve el cemento con la yapa de un aumento salarial importante, que pone fin a discriminaciones entre trabajadores de un mismo sindicato. Es el ejemplo a seguir. Los ministerios de Trabajo provinciales y nacional actuaron en complicidad con las empresas, no contra ellas, como supone Reguera en aceiteros y portuarios. El gobierno nacional está aceptando el incumplimiento de cláusulas ya firmadas y homologadas por él mismo en sus propias oficinas.

Desde estas páginas impulsamos el planteo de una huelga indefinida en todo el Cordón Industrial y en los sindicatos nacionales en lucha.

Como dice Reguera al peródico sanlorenzino, si no ganamos “nos van a castigar”.

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