La crisis de los hogares obreros

Escribe Ana Belinco

Según un estudio de Unicef Argentina.

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Unicef presentó el estudio “Impacto de la pandemia Covid-19 y las medidas adoptadas por el gobierno sobre la vida cotidiana”, que advierte el impacto social de la pandemia covid-19 y la política de Aislamiento Social Obligatorio sobre los niños y adolescentes. Según el organismo, el gobierno argentino cortó antes de tiempo la ayuda social. Es el tercer sondeo de este tipo que el organismo hace en 2020.

Este informe se transforma en un elemento más que da cuenta del cuadro de pauperización social creciente que atraviesa Argentina y que quedó evidenciado por los informes presentados en los últimos días por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)(https://politicaobrera.com/politicas/3547-casi-el-50-de-los-hogares-del-amba-perdieron-ingresos-durante-la-pandemia), por la Universidad Católica Argentina (UCA) (https://politicaobrera.com/politicas/3485-442-de-pobreza) y por la Dirección de Estadística y Censos porteña(https://politicaobrera.com/politicas/3530-uno-de-cada-tres-portenos-es-pobre).

Los datos obtenidos por Unicef ratifican la pérdida de ingresos en los hogares que el resto de los estudios marcaron y además evidencia las consecuencias de esta situación. El 41% de los hogares consultados tuvo una reducción de ingresos, el 36% cuentan con miembros que tuvieron una reducción de horas de trabajo, el 28% dejó de comprar al menos un alimento por limitaciones de dinero mientras y el 21% contrajo al menos una deuda. Esta situación de pauperización tiene, según el organismo, un correlato sobre la vida familiar ya que sostiene que se observan "más enojos y peleas" en el 12% de los hogares.

Al mismo tiempo trajo como consecuencia que un número importante de los adolescentes debiera insertarse prematuramente en el mercado laboral para poder compensar la merma o pérdida de empleo de sus familiares a cargo. La mayor parte de los 250.000 encuestados declaró hacer más tareas domésticas en este contexto y el 16% afirmó haberse insertado en el mercado laboral. El 50% de los consultados no trabajaban antes de la cuarentena.

Mientras en abril, la consulta de Unicef había arrojado que el 16% de los adolescentes había declarado sentirse “angustiado”, en la consulta realizada en noviembre arrojó el dato de que 24% de los consultados siente angustia. Los adolescentes “deprimidos” de abril a noviembre se duplicaron ya que ahora el dato es del 12%.

El 48% de las mujeres consultadas expresó estar sobrecargada, situación agudizada por la superposición de las tareas laborales y domésticas durante la pandemia. La participación de las mujeres en las tareas domésticas abarca el 71% y en cuarentena subió al 76% teniendo en cuenta que el 69% de los niños apoya en estas tareas

Según Sebastián Waisgrais, referente en Inclusión Social de Unicef, “Falta una decisión política. Hay muchos actores sociales que lo vienen planteando. Pero, al momento pareciera que las restricciones fiscales son las que están primando. Reafirmó la idea de que las ayudas sociales están saliendo antes de tiempo, el Gobierno las cortó demasiado rápido” y planteó que ¨...la tarjeta Alimentar, el IFE o un ingreso básico, como lo quieran llamar, van a ser necesarias”

La quita de los programas de ayuda social y el saqueo de las jubilaciones responde a las exigencias del FMI para cerrar un paquete de “ayuda”, a costa de las condiciones de vida de la juventud y del pueblo trabajador. Hablar de jóvenes arrojados prematuramente al mercado laboral significa una mayor expulsión de los mismos del sistema educativo. La organización de la juventud y de los explotados contra el régimen del FMI y en defensa del derecho a la educación, a infancias y adolescencias saludables, a salarios dignos y a trabajo genuino, marca el rumbo.

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