Muerte al 2020, y cómo un falso documental retrata la más dura realidad

Escribe Diego Rojas

Tiempo de lectura: 2 minutos

Ciertas obras cinematográficas resignifican el valor de sus imágenes al calor de los acontecimientos sociales. Algo así sucede con el falso documental (género llamado “mockumentary”) "Muerte al 2020" -una producción original de Netflix-, que se podía ver de un modo al día de su estreno durante la última semana de 2020 y de otro luego de ocurridos los hechos producidos por grupos fascistas pro-Trump que tomaron el Capitolio estadounidense. Se podría decir que la vida imita al arte pero que, bajo el manto de la profundización de la crisis capitalista mundial, la vida ha resultado ser más trágica. Y eso que el falso documental es una comedia.

La película, que tiene una hora de duración y que cuenta entre los papeles principales a Lisa Kudrow (Phoebe, de Friends), Hugh Grant y Samuel Jackson -entre otros actores que despliegan sus dotes para la comedia- hace un repaso de 2020, concebido por el imaginario popular como uno de los peores de la historia. Sin embargo, sin que sea su intención, Muerte al 2020 no sólo describe irónicamente al año pasado, sino que muestra la tendencia a la guerra civil que anida en la sociedad estadounidense.

Dado que el lector en cualquier lugar del mundo vivió el 2020, no será spoiler hacer un racconto de lo descripto en el falso documental.

Comienza con los incendios que azotaron a Australia, fruto del cambio climático ocasionado por la emisión de gases nocivos sin controles de diversas industrias alrededor del mundo. Luego, se consigna la conferencia Davos, que reúne a los líderes del mundo capitalista. De modo inmediato, se da cuenta del atentado mortal contra Mosef Soleimani, el general iraní asesinado por los Estados Unidos y cuyo deceso violento casi causa un incidente bélico entre las dos naciones. Luego, la nobleza británica empieza a ser escrutada por el abandono de las obligaciones reales del príncipe Harry y su esposa estadounidense Megan.

Los acontecimientos son comentados por “expertos” como un periodista del Newyorkerly (?) interpretado por Samuel Jackson, un historiador que no deja de beber interpretado por un Hugh Grant maquillado de manera magistral o una asesora de imagen republicana pro Trump que interpreta Lisa Kudrow. Sus intervenciones son hilarantes.

Se llega, cronológicamente, a Wuhan y el coronavirus y la hipótesis de un “experto” sobre la causa, provocada por el encuentro sexual entre un humano y un murciélago.

Luego, empiezan a ser mirados con ojos de comedia los acontecimientos acuciantes de la realidad política y social de 2020. El impeachment sobre Trump y cómo lo atravesó favorablemente. La candidatura de Joe Biden, un fantasma o muerto para toda la película documental. Y el asesinato policial de George Floyd.

La película muestra las movilizaciones motorizadas por manifestantes cansados que levantaban la consigna Black Lives Matter. Por el contrario, una ciudadana pro Trump racista se manifiesta y la asesora republicana niega todos los acontecimientos. Mientras tanto, Trump designa en la Corte Suprema a una católica extremista y de manifestaciones derechistas inverosímiles. Trump felicita a los Proud Boys -protagonistas del asalto al Capitolio- mientras llegan las elecciones. El relator de la producción dice, frente a los votantes demócratas que habían emitido su voto por correo, que los pro Trump habían ido personalmente: “No tenían miedo al coronavirus. Ni al fascismo”.

Los acontecimientos en el Capitolio muestran que, si 2020 fue un año convulsivo, el presente y el futuro lo serán aún más. Se trata de la irrupción de grupos fascistas, con la venia de las fuerzas policiales o armadas, en la nación central del imperialismo en una época de la crisis mundial. Al ritmo de la comedia, esta producción permite reflexionar.

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