Tartagal se moviliza por la reactivación de Oncología

Escribe Olga Céspedes

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Trabajadores de la salud, familiares y vecinos de pacientes oncológicos y con otras enfermedades se movilizaron en la ciudad de Tartagal este miércoles al grito de “el cáncer no espera”. Denunciaron el cese de atención del área de oncología en el hospital “Juan Domingo Perón”, desde el 12 de diciembre del pasado año.

Ese nosocomio concentra la atención oncológica de las distintas localidades del departamento de San Martín por ser el único hospital de alta complejidad. Más de 15 mil habitantes acuden a éste. Los principales reclamos son la reactivación inmediata de la atención médica oncológica, la reincorporación de los cuatro médicos a quienes no se les paga el salario desde el mes de septiembre, el funcionamiento de la sala de quimioterapia y la creación permanente del servicio de Oncología. En este momento, los enfermos de cáncer deben trasladarse a la capital salteña para recibir el tratamiento de quimioterapia y radioterapia, lo que implica un gasto oneroso para las familias trabajadoras.

En coordinación con la movilización se plegaron los trabajadores de la salud quienes anunciaron un paro para exigir equiparación salarial en la misma condición de guardia zonal, provisión de insumos y medicamentos, incorporación de profesionales y no profesionales de la salud, eliminación del impuesto a las ganancias, pase a planta de los monotributistas, no al corte de horas guardias, entre otros.

La pandemia sorprendió a una salud pública que ya se encontraba en terapia intensiva; ahora la situación se agrava producto del fracaso del sistema de ´autogestión´ y gerenciamiento que ha vaciado los hospitales de la provincia. La crisis humanitaria que ha creado este régimen social es respondida con esta movilización con carteles que rezaban “basta de gerentes mercaderes de la salud y nuestras vidas”. La ciudad de Tartagal ha sido una de las ciudades con más contagios de Covid-19, a la par de la capital provincial y Orán. Durante la pandemia no sólo murieron cientos de personas por coronavirus, sino también fallecieron enfermos de cáncer por la falta de atención. El gobierno de Gustavo Sáenz le tira la pelota al ex gobernador Urtubey. El ministro de salud, Juan José Esteban, responsabiliza al gerente del hospital aduciendo “irregularidades” en los contratos de los médicos oncólogos. Nadie responde a la necesidad imperiosa del tratamiento de los pacientes con cáncer.

Detrás de la decisión del gobierno provincial se esconde el negociado con la salud de las personas. Cada tratamiento de quimioterapia y radioterapia cuesta más de 140 mil pesos en el sistema privado. Ni hablar de las medicaciones, que arrancan de los 18.000 pesos. Solo tres hospitales capitalinos realizan los tratamientos de pacientes de toda la provincia. Hay retrasos de hasta dos meses en la entrega de medicación para la aplicación en quimioterapia, lo que atenta contra la vida, ya que el cáncer debe ser atacado de inmediato para evitar metástasis.

En la capital de Salta, familiares de pacientes también se concentraron frente a la legislatura provincial con carteles que rezaban “el cáncer no entiende de burocracia, vivienda digna para mi hijo”. Los pacientes con cáncer requieren de un espacio propio, lugar con el que no cuentan las familias trabajadoras hacinadas en viviendas precarias. Por otro lado, trabajadores de la salud y vecinos de la ciudad de Orán bloqueaban la salida de las ambulancias que conquistaron con la movilización, ya que Sáenz mandó a retirarlas de allí y de la localidad de Yrigoyen para llevarlas a la ciudad Capital. Una tropelía.

Sigamos por el camino de la movilización que coloca la agenda del pueblo trabajador frente a la barbarie capitalista. Asambleas de trabajadores en cada hospital y de vecinos en los barrios para poner en pie nuestra agenda. Centralización del sistema de salud bajo control y gestión de los trabajadores, el único sujeto capaz de garantizar el acceso a la salud y la defensa de la vida.

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