Rosario: “reforma del transporte”, en tiempos de Covid

Escribe Juan Cruz Mondino

Recorte de lineas y tarifazo en puerta

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Este lunes se puso en marcha, en la ciudad de Rosario, la “reforma” en el transporte publico, proceso que se venia gestando luego desde que el conjunto de los bloques políticos del Concejo Deliberante de Rosario votara la declaración de “emergencia” en la materia.

Esta medida ha generado que los habitantes de los barrios rosarinos pierdan la conexión con sectores estratégicos, como el traslado al radio céntrico y los hospitales públicos. Un gran número de vecinales y organizaciones barriales han salido a la calle a protestar contra una medida que golpea fuertemente a los usuarios. Los petitorios, cortes de calle y otras medidas que han tomado los vecinos de las barriadas expresan que no existe ni existió la ilusión del “mejor transporte publico del país”.

La reducción de unidades que prestan el servicio indica que 11 lineas dejaron de funcionar y 25 se “fusionarán”. Serán los pasajeros los que paguen esta “adecuación”. Basta decir que previo a la pandemia circulaban 640 colectivos en las calles de la ciudad, que ahora se convertirán en 460. Sin embargo, la licitación establecía que debían ser 800 las unidades que debían estar circulando. Las empresas se ahorran una enorme cantidad de dinero, justificando esto por las enormes pérdidas que les habría ocasionado la pandemia en materia de baja de pasajeros. Los empresarios festejan y los pasajeros lo sufren.

Un punto no menor, que fue anunciado ya en las paginas de Política Obrera (https://politicaobrera.com/politicas/3403-la-crisis-del-transporte-en-rosario) , es que la “emergencia en transporte” (reiteramos, votada por la propia fuerza del intendente Javkin, los socialistas, radicales, demoprogresistas, Ciudad Futura y sectores de Juntos por el Cambio y Unidad Ciudadana) incubaba un tarifazo. El boleto pasará a valer 45 pesos a partir de febrero, además del festival de subsidios que reciben los empresarios.

La reducción de la flota de colectivos plantea algo que aún ningún funcionario del municipio ha salido a aclarar. ¿Como repercutirá el recorte de lineas en el plantel de choferes que prestan el servicio y ven sus unidades eliminadas o fusionadas con otras? Son cientos de conductores y operarios mecánicos que tendrán en los próximos días una enorme incertidumbre sobre su futuro laboral. Los ofrecimientos patronales de “retiros voluntarios” en varias lineas esconden despidos que tratan de encubrirse bajo la figura del retiro.

La emergencia ya mencionada no ha exigido ha “El Cacique” ni a “Rosario Bus”, las empresas privadas que participan del sistema publico-privado, que abran sus libros contables para ver donde fueron a parar los subsidios multimillonarios otorgados estos años. En tiempos de “normalidad”, estos tampoco redundaron en una mejora del servicio, ni aumento de las frecuencias, ni mucho menos mejores salarios. Los tgrabajadores cumplieron, en 2020, 83 dias de huelga reclamando el pago en término de sus haberes.

La eliminación de unidades y fusión de lineas se produce en un momento de pandemia y “reactivación”, cuando Rosario se ve golpeada, nuevamente, por el ascenso en los casos de Covid-19. La segunda ola tendrá, no un servicio que cumpla con los “protocolos”, sino colectivos abarrotados de usuarios que van y vuelven de sus trabajos hacinados, sin ninguna medida de protección.

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