Plenarios en UTE: fragmentación y “lucha” discursiva

Escribe Ana Belinco

Hagamos el paro convocado por Ademys.

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Durante la última semana, la conducción de UTE, sindicato de base de la CTERA en CABA, organizó 11 plenarios por áreas -en los cuales hubo en promedio 60 docentes, muchos sin mandatos- y definió "rechazar el protocolo por ambiguo, impreciso, contradictorio, parcial e insuficiente para garantizar la salud de la comunidad educativa", "Responsabilizar judicialmente a Larreta, Quirós y Acuña... por los daños que pudieren ocasionar en la comunidad educativa" y realizar, el 17 de febrero, una "jornada de organización, lucha y difusión... en cada escuela en defensa de la salud y la educación". Fragmentación de las asambleas, mucho discurso antineoliberal y poca acción.

La política de la dirección del sindicato docente mayoritario en la CABA apunta a fragmentar la lucha que la docencia está llevando adelante ni más ni menos que por la vida, no sólo dividiendo las instancias plenarias, sino dejando a cada escuela luchando por separado por el cumplimiento de un protocolo que dicen rechazar pero que en la práctica terminan aceptando. Esta línea de acción es la negación de la organización sindical, que tiene que tener como objetivo el nucleamiento y la lucha mancomunada de los trabajadores en defensa de sus intereses como colectivo. Frente a la denuncia de esta fragmentación, la conducción del sindicato argumentó que "no se puede volver a los plenarios en la calle Independencia ". O sea que no se puede tener plenarios presenciales (lo que se entiende por el nivel de circulación del virus) pero sí puede haber un "retorno seguro" a las aulas con un protocolo totalmente inviable. Según los dirigentes de UTE, "tenemos que luchar contra el discurso neoliberal de Larreta que nos quiere mostrar como vagos y conflictivos demostrando que no lo somos volviendo a las escuelas para no regalarle la foto del no inicio a Clarín". Guillermo Parodi, Secretario adjunto, lo expresó del siguiente modo: "Podemos hacer paro pero la foto la van a tener igual... tenemos que usar el protocolo para mostrar que no se cumple...que no sea la foto de Civilización o barbarie...o en todo caso que la barbarie sean ellos". Ahora parece que las medidas de lucha históricas de la clase obrera como los paros, las huelgas y las movilizaciones en defensa de las condiciones laborales serían "la barbarie" en la que no hay que caer. Por su parte, Alejandra Bonato, Secretaria Gremial, fue incluso más lejos y declaró: “No vamos a permitir nada que contradiga el protocolo, vamos a fiscalizar que se cumpla...Un dirigente no puede llevar al trabajador a una situación en la que se le descontarán los días y con un inicio de clases sin mesa salarial” (Página 12, 14/2). La conducción de la UTE regala “la foto” de un inicio sin condiciones sanitarias, defendiendo un protocolo ficticio y sin siquiera una convocatoria a mesa salarial en el marco de salarios cada vez más golpeados por la inflación.

Otro punto que hay que marcar es que, como se desprende de las resoluciones de los plenarios, la única responsabilidad política que marca la conducción celeste es la del gobierno de la CABA, pese a que fuimos varios los afiliados que colocamos que si Larreta y Acuña están pudiendo avanzar en la vuelta a la presencialidad, al servicio de la apertura económica demandada por la UIA, es gracias a que el gobierno de Alberto Fernández y Trotta están en la misma línea aperturista. La conducción de la UTE no pelea porque debería denunciar la política de presencialidad sin red del gobierno del Frente de Todos, del que son un apéndice, y del gobierno bonaerense de Axel Kicillof, alfil de CFK.

Mientras tanto, el ataque de todos los gobiernos contra la comunidad educativa nada tiene de "discursivo". Materialmente, nos quieren arrojar, bajo cualquier condición, a escuelas con una infraestructura totalmente deficiente, con índices epidemiológicos totalmente inseguros-razón por la cual hasta tuvieron que modificar el propio “semáforo” epidemiológico del Consejo federal- y sin ningún tipo de plan para el traslado de millones de personas en un transporte público ya colapsado. Este plan criminal de la burguesía no se rige por un objetivo pedagógico ni socializante, responde a la necesidad de contar con la escuela como depósito de niños, de modo tal de garantizar que los trabajadores dejen a las hijos en la escuela para ir a trabajar. Un ataque de esta envergadura debería ser respondido con medidas contundentes, no con más discurso y jornadas de lucha descentralizadas y con todos adentro de unas escuelas que hoy, son focos de contagio masivo. La lucha por un mejor protocolo es un camino hacia el contagio seguro.

Desde Tribuna Docente Tendencia sostenemos que “En pandemia y sin vacunas, con presencialidad no iniciamos”. Como parte de la oposición en la UTE, invitamos a todos los compañeros de base de nuestro sindicato, a los afiliados a cualquier otro sindicato o no afiliados a ninguno que quieran luchar en defensa de la vida y la educación a parar y a desarrollar la medida de fuerza para el 17/18/19 de febrero votada en la asamblea abierta de Ademys, con más de 500 docentes presentes, el pasado jueves. Se impone fortalecer un Frente Único de lucha superando cualquier traba porque en esto se nos juega la vida.

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