Reclamos por la vacuna en los hospitales

Escribe Maxi S. Cortés

Tiempo de lectura: 2 minutos

Trabajadoras y trabajadores del hospital Moyano se autoconvocaron este miércoles en el hall de entrada del hospital para reclamar la vacunación de todo el personal. Frente a la falta de respuestas, convocan a una nueva asamblea para el lunes 29.

La dirección del hospital informó, en primera instancia, que estaba enviando los listados de personal a la viceministra de salud porteña Cordero. Sin embargo, horas más tarde, la notificación fue otra: no habría vacunas, ni siquiera las 60 necesarias para el personal de primera línea de la guardia.

Los más de un millar de trabajadores del Moyano se preguntan por qué tanto en el hospital Borda y Tobar, también hospitales de salud mental, el proceso de vacunación está casi completo y en Moyano, en cambio, no comenzó. Por otra parte, denuncian que las pocas vacunas que han llegado fueron suministradas al personal jerárquico y dirigentes gremiales, en lugar de priorizar a los pacientes en un hospital de población cerrada o a los trabajadores de primera línea.

Esta situación se repite en otros efectores, como el Ramos Mejia o el hospital Alvear, donde los trabajadores denuncian que solo el 10% del personal ha sido vacunado. Se han convocado en asamblea para el martes próximo. Otro es el caso del hospital Garrahan, donde el porcentaje de vacunados es del 25%, según informes de los propios trabajadores. Crece el malestar, que se suma a los reclamos salariales por paritaria y al conflicto abierto con las autoridades por la reforma del convenio de trabajo del hospital.

En cada institución, el porcentaje de vacunación fluctúa, desconociéndose los criterios que se han utilizado en el proceso. La administración discrecional no es solo de los ministerios “amigos”, sino también en los hospitales donde no hay planes y se aplica el criterio propio de las direcciones.

El malestar y los reclamos por la falta de vacunas para el personal de salud en los hospitales se han multiplicado luego de la crisis por el “vacunatorio vip”. La gestión punteríl y capitalista de la administración de la vacuna ha puesto en evidencia a todo el régimen y por esto el director del hospital Posadas pende de un hilo en su puesto frente al reclamo que crece entre los trabajadores por su renuncia.

En la Ciudad

“El Gobierno porteño aplicó la primera dosis a unos 60.000 trabajadores de la salud, lo que equivale al 40% del personal sanitario en la Ciudad (alrededor de 150.000 personas)” (argentino.com, 24/2), pero el personal está agotado y el recorte presupuestario se nota en la falta de contratación de refuerzos. A todo esto, las clases presenciales se han iniciado y, en solo una semana, ya hay más de un centenar de contagios entre docentes auxiliares y alumnos, 17 escuelas cerradas y más de 40 de aulas burbujas aisladas.

Mientras los docentes y trabajadores de la salud esperan ser vacunados en defensa de su vida, Rodriguez Larreta y Quirós negocian sin criterios ni plan informado a espalda del conjunto de la población, la entrega de la administración de los lotes de vacunas próximos con las obras sociales. En la Ciudad, como se ve, se reúnen condiciones para una gran crisis política y para la intervención decidida de los trabajadores.

El episodio atribuido a Ginés fue solo la punta del iceberg. La corruptela y administración discrecional de la vacuna no tiene grietas y las denuncias se multiplican por las diversas provincias, así gobierne el peronismo o la oposición radical y pro.

Se deben sancionar a todos los responsables políticos. Los trabajadores deberán sacar las conclusiones a través de la creación de comités para discutir la gestión de los planes de vacunación y de la pandemia en cada hospital y en todo el país donde sean los trabajadores mismos los que estén al mando.

Suscribite a Política Obrera