Abajo el estado de sitio instaurado por Insfrán

Escribe Redacción de Política Obrera

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Una protesta en el centro de la ciudad de Formosa, contra la decisión de Gildo Insfrán de volver a la fase 1 de aislamiento total ante un rebrote de casos en la provincia, fue reprimida por la policía. Hay numerosos heridos y detenidos entre los manifestantes, entre ellos periodistas y dirigentes de la oposición.

La oposición a retornar a la fase 1 responde al temor cierto de que el gobernante vitalicio de la provincia acentúe el encierro de la población en condiciones de privaciones descomunales y el ejercicio de un estado policial.

La manifestación, numerosa, estuvo acaudillada por los comerciantes del centro urbano de la capital. Para esta tarde convocan a una reapertura de sus locales en desobediencia a la medida. Sus consignas son “Libertad” y “Queremos trabajar”. Con ellos han salido empleados de locales gastronómicos, gimnasios, cuentapropistas y estudiantes. Las grandes cámaras patronales, que recibieron los favores del gobierno durante el último año, se mantienen, sin dar explicaciones, al margen del movimiento.

Según los testimonios, la marcha, convocada por las redes, tuvo un desarrollo normal, pero se vio frente a un vallado gigantesco y al despliegue inusitado de las fuerzas represivas. El grito de "Gildo basura, vos sos la dictadura" fue respondido con gases lacrimógenos, balas de goma y detenciones durante más de tres horas.

Los funcionarios formoseños, sin embargo, aseguran que la circulación del virus en la provincia es “baja” y que cuentan con un sistema sanitario “consolidado”. Pero las informaciones son opacas. El retorno a la fase 1, por otro lado, se contradice con el regreso a la presencialidad escolar, defendida por Insfrán en persona. Es evidente la ausencia de nuevas amenazas epidemiológicos para justificar la medida, el propósito es acentuar la prohibición a ingresar a la provincia de parte de la prensa y de ciudadanos corrientes, incluso familiares.

El sistema de salud se encuentra en ruinas. Su política frente a la pandemia ha conocido idas y vueltas. Es la tercera vez que Formosa vuelve a la fase 1. La anterior, dictada en enero pasado, incluyó el cierre de las fronteras provinciales y el establecimiento de centros de aislamiento en los que se denunciaron maltratos y atropellos a manos de la policía. En el marco de una campaña mediática del macrismo, Insfrán relajó las medidas luego de un pronunciamiento de la Corte, que lo emplazó a que los protocolos observen “respeto” por la Constitución Nacional.

En Formosa hay un malestar popular creciente por la falta de viviendas, las falencias en el IASEP -la obra social obligatoria para los estatales en la provincia-, el aumento de las tarifas y los magros salarios – que se encuentran entre los más bajos del país. El ´blindaje´ construido por el régimen de Insfrán -apoyado en la cámara de pequeños comerciantes y su burocracia sindical- muestra fisuras. Los procedimientos fascistoides de Insfrán son aprovechados por el macrismo, que aboga por la “inmunidad de rebaño” que devendría de una infección masiva, como la han promovido Trump y Bolsonaro. Llamamos a una lucha popular contra esta lacra de régimen político y sanitario desde el campo de los trabajadores.

Los Fernández han reiterado su apoyo a Insfrán, como parte del blindaje recíproco que se prodigan los gobernadores y el gobierno nacional. CFK no quiso perder nunca los dos votos de Formosa que Insfrán aporta en el Senado, ni la complicidad de éste con los negociados financieros con Boudou.

Llamamos a manifestar en apoyo al pueblo que sale a la calle en Formosa, a reclamar la apertura completa de la provincia a sus ciudadanos y a los de todo el país, a rechazar el estado de sitio de hecho de Insfrán, y a impulsar pronunciamientos condenatorios de este régimen en todo el movimiento obrero, juvenil y femenino.

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