Salud: la burocracia entrega el salario y una caravana de profesionales copa el centro porteño

Escribe Julián Asiner

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El jueves pasado, centenares de profesionales de la salud participaron en autos, bicicletas y a pie, de la caravana convocada por la Federación de Profesionales de CABA. A partir de las 11 de la mañana, se realizó un cese de actividades y profesionales de los diferentes hospitales y centros de salud se movilizaron en grupos hasta Plaza Congreso y de allí al Obelisco. La caravana retomó el camino de lucha iniciado a fines del año pasado, con grandes huelgas y movilizaciones autoconvocadas.

Al llegar al Obelisco, la caravana se topó con una noticia inesperada, aunque no sorprendente. La burocracia de la Asociación de Médicos Municipales difundía el acuerdo cerrado con el gobierno de Quirós y Rodríguez Larreta, que asegura una nueva poda salarial para 2021. Siguiendo lo firmado por Sutecba, se impone la pauta del 30% en tres cuotas, cuando los pronósticos más conservadores aseguran una inflación del 45% para este año (y de allí para arriba).

La pauta de Quirós-Larreta va en línea con la inflación oficial que fija el presupuesto de Guzmán y Fernández, y que el gobierno nacional ya impuso en la paritaria nacional docente con el concurso de la dirección de CTERA. La oposición macrista criticó en su momento el presupuesto 2021 como un “dibujo”, pero ahora no tiene problema en valerse de sus números para asestar un nuevo golpe al salario de médicas, médicos y profesionales.

Para endulzar las tres cuotas de 10% (a cobrar en marzo, julio y octubre), el gobierno porteño añadió una suma fija de 8 mil pesos, que se incorpora al salario como compensación a la caída experimentada durante el 2020. Se repite la misma metodología que en 2019/2020: el reconocimiento del desbalance entre precios y salarios se realiza al final del período paritario y sin carácter retroactivo. O sea, se convalida la pérdida sufrida y solo se subsana hacia adelante, aunque con cifras que nunca llegan a compensar la caída real operada del ciclo anterior.

Así, cada año y cada paritaria implican un nuevo descenso de los salarios. Además, al tratarse de sumas fijas que se aplican por igual a toda la escala, la carrera profesional queda cada vez más comprimida y achatada. Además, una parte considerable de estas sumas son no remunerativas, lo que a su turno contribuye a hundir aguinaldos y jubilaciones.

Por el lado de las concurrencias, distintos hospitales ya anunciaron que otra vez no llamarán a cubrir los cargos en el concurso de este año. Argumentan que “no se puede trabajar en pandemia sin ART”, pero en lugar de proporcionarla deciden liquidar los puestos de trabajo, privando de formación a centenares de profesionales y sobre-cargando las ya agotadas espaldas del resto.

En plena caravana por la necesaria recomposición de su salario, las y los profesionales de la salud recibieron esta puñalada por la espalda por parte de la burocracia sindical médica. Al llegar al Obelisco, la Federación de Profesionales montó un acto en el que protestó por haber quedado nuevamente excluida de las negociaciones. Sin embargo, prefirió no pronunciarse sobre el cierre de la paritaria que ya circulaba para ese momento por los “whatsapps” de todos los presentes.

La masiva caravana, como antes las asambleas y el cese de actividades del Hospital Penna, o las protestas por la falta de provisión de vacunas en los centros de salud del Ameghino y en los hospitales Moyano y Alvear, expresa la tendencia a la lucha que recorre a trabajadores y profesionales de la salud porteña. El ataque al salario debe ser entendido como un nuevo sabotaje de los gobiernos al sostenimiento del sistema de salud en plena emergencia sanitaria, en aras de congraciarse con los intereses de las patronales y las pautas fiscales que exige FMI.

La opositora Lista 10 en Médicos Municipales, alineada con el albertismo, se ausentó de la caravana y, pasadas ya 48 horas del cierre de la paritaria, aún no se pronunció al respecto. La última acción que se le recuerda fue la definición de bloquear el paro general por el salario que había votado la asamblea de su filial en el Hospital Penna. Una denuncia a la paritaria a la baja de Gilardi y Larreta implicaría un tiro por elevación a las paritarias que por los mismos números están cerrando Fernández y Kicillof. Sectores del activismo médico se incorporaron a este armado político con la mira en futuras elecciones, pero no lograron alterar este tipo de conductas.

El acuerdo paritario firmado por Médicos Municipales debe ser sometido a la consideración de las asambleas en todos los lugares de trabajo, sin distinción de gremio y especialidad, ya que afecta por igual a toda la carrera profesional de CABA. Tribuna de Salud (Tendencia) llama a votar el rechazo en todos los hospitales y centros de salud y a poner en pie una coordinación general del movimiento para impulsar la lucha por un pliego único de reclamos. Vamos por un salario inicial igual al costo de la canasta familiar (hoy en 120 mil pesos), la vacunación de todo el personal bajo el control de trabajadores electos, el pase a carrera de todos los profesionales y el fin de la precariedad laboral en salud.

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