La Conferencia Sindical del Partido Obrero (T)

Escribe Comisión Sindical del PO (T)

A organizar la lucha por el salario, la salud y la democracia sindical

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Cuando afloran nuevamente los 8000 mil casos por día y suman ya los 50 mil muertos en nuestro país, el gobierno nacional a través de un nuevo decreto ha decidido continuar con el DISPO que en concreto no significa ninguna medida de protección a la población. Mientras el conjunto de las gobernaciones del país envía a docentes y estudiantes a las aulas, el plan de vacunación no avanza incluso en personal de salud que es primera línea ante el covid.

Los analistas internacionales pronostican una segunda ola para las próximas semanas y países vecinos como Paraguay y Brasil colapsan. El gobierno se ha lanzado a rehabilitar la totalidad de las actividades restringidas, empezando por la presencialidad educativa y siguiendo por todas las ramas productivas del país, con la mira puesta en la eliminación definitiva de los gastos covid más allá del uso de barbijos y alcohol en gel. Esta es una exigencia de las patronales al gobierno que avanza junto a la de la destrucción del salario y las condiciones de trabajo.

Los primeros números del año han desmentido rápidamente la meta inflacionaria de 29% para todo el año del Gobierno. Sin embargo el objetivo del Gobierno es que se firmen paritarias alrededor de ese número, con algún que otro punto más de "recuperación del 2020" y en vez de cláusula gatillo, cláusula de revisión. Varios sindicatos ya han firmado sus paritarias cumpliendo la pauta salarial del gobierno y el conjunto de la burocracia sindical se apresta a acompañar los objetivos del Gobierno en el Consejo del Salario. La discusión sindicato por sindicato, convenio por convenio, cuarto intermedio por cuarto intermedio, opera como un atomizador del reclamo salarial, que al fin y al cabo es un problema político de conjunto: casi la totalidad de los convenios quedaron por debajo de la línea de pobreza, al igual que las jubilaciones.

La llamada política anti-inflacionaria del gobierno es la pantalla para combatir los aumentos de salarios, a los cuales quiere convertir en “ancla” de una reducción del alza de los precios. Nuestra corriente denuncia la política anti-inflacionaria, de un lado como antiobrera, del otro como un recurso de estatización adicional del movimiento obrero, que cede la lucha contra la carestía y el hambre al aparato gubernamental de los patrones. No debemos mirar la cuestión del salario en el espejo de los índices futuros de inflación sino en el índice de la pérdida brutal del poder adquisitivo de los salarios, ya consumada. Por eso reclamamos un aumento general de salarios que compense esa pérdida, y que, a partir de aquí, se ajuste por inflación, y no que funcione como ancla improbable de una inflación que escapa al control de los trabajadores. Añadimos la reivindicación de la apertura de los libros de las empresas y el control obrero de la producción. Mientras finge luchar con el alza de los precios, el gobierno subsidia a las patronales con emisión monetaria, como ocurre con el petróleo, los bío combustibles y la inversión inmobiliaria, entre otros, o regala dólares en el mercado de cambios a los especuladores.

A pesar del retorno con presencialidad que se busca imponer a todos los trabajadores, incluso grupos de riesgo, la burocracia de los sindicatos ha conseguido - como devolución de favores - de parte del Gobierno una nueva postergación de los procesos electorales hasta agosto, incluyendo las elecciones de delegados en las fábricas y establecimientos, aún en aquellos que trabajan desde el primer día de cuarentena. La resolución del gobierno además intenta colocar en la ilegalidad aquellas asambleas que no tuvieran la autorización previa del Estado: la clase obrera no tienen el derecho a la cuarentena para trabajar, pero deliberar, luchar y votar le está prohibido por la cuarentena.

Sobre la base de estos tres ejes invitamos al activismo de la clase obrera a deliberar sobre el momento actual y a arribar a conclusiones políticas. A resolver acciones en defensa de la vida misma de los trabajadores para luchar por la vacunación masiva y protocolos obreros en los hospitales, escuelas y en cada fábrica y lugar de trabajo donde se quiera exponer al trabajador. Por un aumento del salario mínimo igual al costo de la Canasta Familiar, hoy por encima de los 100 mil pesos, por el 82% móvil para jubilados. Por el derecho de asamblea y de elección inmediata de delegados y dirigentes de los sindicatos.

Partimos de los ejes que han motorizado las luchas de la clase obrera en los últimos meses, como la gran huelga aceitera y de recolectores; las luchas metalúrgicas en Gri Calviño, Siderar Caning, y Tenaris en Avellaneda, las huelgas docentes contra la presencialidad y por el salario, de la salud, las huelgas del frigorífico ArreBeef y de los trabajadores del subte.

La deliberación preparatoria

El debate de la conferencia ha sido preparado por plenarios y discusiones previas. De distintos sindicatos se han reunido trabajadores para debatir los problemas de cada frente, las campañas que resolvemos y los objetivos.

Los ferroviarios debatieron la caldeada situación de las líneas, la lucha de los despedidos del Roca por su reincorporación, la lucha contra la instalación de la huella digital, la restitución del pago por relevo en el Belgrano -algo que la empresa se excusa en la pandemia para no pagar- y la necesidad de la salida de un Boletín. En la UTA se debatió la cuestión del Salario -sustituido por bonos- y la imposibilidad de que se cumplan protocolos con la situación en la que está el transporte.

Entre otros han realizado plenarios preparatorios los empleados de comercio que debatieron sobre la miseria salarial que recorre el gremio y los docentes universitarios que en un concurrido plenario han discutido la lucha que se viene contra la decisión de ir imponiendo la presencialidad, empezando por los colegios preuniversitarios.

También entre los trabajadores del Subte -que vienen de dos medidas de fuerza contra medidas aperturistas que ha pretendido imponer la empresa contra la salud y medidas sanitarias elementales- y los Telefónicos preparan la concurrencia a esta instancia de deliberación.

En docentes se organizaron plenarios en la Patagonia, en el NOA, en Provincia de Buenos Aires y en Capital. Se destacó el problema de la lucha contra la presencialidad, la huelga de Amsafe pasando por arriba de la burocracia, la cuestión de la sobrecarga de tareas por la presencialidad y virtualidad al mismo tiempo y el problema de la paritaria de hambre firmada por la Ctera. En el plenario de la salud se ha desarrollado un debate sobre la necesidad de la vacuna, algo que no ha llegado al conjunto de estos trabajadores esenciales, mientras ha tomado estado público los vacunatorios vip de funcionarios y amigos del poder. Los estatales debatieron sobre el impulso del gobierno a la presencialidad sin vacunas, y la miseria salarial que recorre a todos los estamentos del Estado.

Hacia una gran deliberación

Con este proceso de elaboración previa, es que invitamos a los trabajadores a participar de la conferencia sindical del próximo sábado.

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