Jujuy: séptima muerte docente por covid-19

Escribe Iñaki Aldasoro

Aumento exponencial de casos. La provincia duplica la tasa nacional de mortalidad.

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La segunda ola llega a Jujuy, con la manifiesta subordinación del poder político de la provincia al interés capitalista: ha reabierto todas las actividades.

Jujuy fue la primera provincia en la vuelta a clases “voluntaria”, allá por noviembre de 2020. Le siguió la apertura de todas las actividades en la provincia, incluidos -después de algunas vacilaciones- los festejos de carnaval, con terribles consecuencias en la región de la quebrada.

Jujuy encabeza la lista de docentes fallecidos por covid en el país, y tiene la tasa más alta de fallecidos, prácticamente duplicando la media nacional. Según datos oficiales, en marzo hubo 60 muertes por covid en la provincia por covid, duplicando los índices de febrero (33) y triplicando los de enero (19); casi el doble de casos mes a mes. La tasa de mortalidad es la más alta del país, 4,31%, mientras la media nacional es 2,38% (elsubmarinojujuy, 1/4).

Esta escalada de contagios y muertes se produce en el marco de los anuncios por parte del gobierno de mantener la presencialidad escolar y la actividad económica a pleno. En el reciente discurso de apertura de sesiones, el gobernador declaró, en sintonía con las declaraciones del ministro Trotta, que no se van a suspender las clases aun con estos indicadores de contagio.

La educación en el ojo de la tormenta

La séptima docente fallecida en Jujuy es Laura Isabel Cañari, docente de nivel medio en la localidad de Cangrejillos. Se suma a la lamentable lista en la que también figuran los docentes María Angélica Leaño, Betty Greach, Lucía Torres, Ricardo Dubin, Román Llampa y Nicolás Amarilla.

En Jujuy, el inicio del ciclo lectivo se realizó con reclamos de padres y docentes ante la falta de condiciones edilicias, medidas sanitarias y personal docente y de maestranza. Como era previsible, nada se resolvió. En la provincia, los docentes ni siquiera figuran en el organigrama de vacunación de los trabajadores esenciales, salvo los casos excepcionales por factores de comorbilidad.

Esta política criminal sobre los trabajadores de educación ha sido acompañada por la burocracia sindical de Adep, Cedems y cía, que no han tomado ninguna medida tampoco frente a las paritarias miserables cerradas por decreto.

No hay ninguna condición para sostener las clases presenciales, y llamamos a los docentes a abrir una gran deliberación y a organizarse para levantar una gran campaña por la suspensión de las clases presenciales.

Suspensión inmediata de las clases presenciales.

Que el estado garantice la conectividad, los dispositivos y los recursos necesarios para la educación virtual.

Vacunas y testeos para todo el personal de educación.

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