Despidos docentes en UNTREF: avances y perspectivas

Escribe Ariel Linares

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A casi 3 meses de despido de tres profesoras en UNTREF (https://politicaobrera.com/movimiento-obrero/4122-despidos-y-acoso-contra-docentes-de-la-untref), en el marco de acoso sexual del coordinador de la Carrera de Artes Electrónicas, Mariano Sardón, hacia una de las docentes, el conflicto sigue vigente y tiene novedades: fue separado provisoriamente Sardón, quien las mandó a despedir por WhatsApp, una victoria de la lucha de las compañeras. Pero aún falta mucho, ya que no se ha logrado su reincorporación.

Como señalamos en estas páginas, luego de un año de acoso sexual del coordinador de la carrera hacia la profesora Marina Rieznik, Sardón decide mandar a despedir al equipo docente tras dos años de trabajo. En un marco de absoluta precariedad laboral: las profesoras dictaban su materia “contratadas”, aunque nunca firmaron un contrato ni nada, facturaban por cuatrimestre bajo las indicaciones de Recursos Humanos. La precariedad laboral de este equipo docente es la punta del iceberg, porque refleja la precariedad laboral típica de la mayoría de las Universidades públicas de la Provincia de Buenos Aires abiertas en los últimos 30 años, donde los docentes trabajan en negro o casi y con sueldos miserables.

El conflicto comenzó a mitad del año pasado, cuando las docentes comenzaron a pedir mejoras salariales. En ese momento, fue el propio Sardón quien les respondió intentando amedrentarlas. Así lo afirma la profesa Rieznik: “Mariano Sardón nos amenaza personalmente a Laura Esteras y a mi diciendo que si pedimos mejoras de nuestras condiciones salariales eso iba a terminar con abogados porque nos iba a desvincular. Nosotras además queríamos que nos paguen un mes que no estaba estipulado a principios de ese año y que trabajamos gratuitamente porque la pandemia extendió el cierre del cuatrimestre. Nunca me habían amenazado con despedirme por utilizar mi derecho de pedir por mis condiciones salariales previamente, este señor lo hizo. Además nos planteó que ni se nos ocurriese decir cuánto ganábamos”. En síntesis, un artista “famoso” del momento, no es más que un patrón flexibilizador.

Quien debe juzgar a Sardón es el Rector de la UNTREF, Aníbal Jozami, viejo amigo del poder desde la época de Carlos Menem (quien lo designó vicepresidente de la Junta Nacional de Granos en 1989) y destacado coleccionista de arte a nivel Sudamericano. Casualmente, propietario de varias obras de Sardón. No solo eso, Jozami es también actualmente Director General de la Bienalsur (Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur), del cual Sardón es uno de los artistas “estrella”. Los vínculos sociales, políticos y económicos entre uno y otro son muchos. Sin embargo, las denuncias de las compañeras en relación al acoso sexual y el despido arbitrario (https://politicaobrera.com/movimiento-obrero/4349-complicidad-de-untref-ante-acosos-y-despidos) obligaron a que el rector le suelte la mano a Sardón provisoriamente, lo cual era uno de los pedidos de las profesoras.

A pesar del avance que significa la separación de Sardón, la Universidad manifiesta señales en contra de las compañeras: como quien “esconde la basura bajo la alfombra”, borraron de la página del Instagram oficial de la carrera de Artes Electrónicas de la UNTREF todas las fotos de las clases del 2019, así como los trabajos de los estudiantes, videos, y anuncios de actividades que del 2020. Además, siguen negando la posibilidad de revisar la resolución del despido.

En síntesis, el despido de las compañeras y el acoso sexual, expresan los usos de una Universidad anti-democrática y camarillera, donde las burocracias aprovechan la estructura universitaria para explotar al máximo a sus trabajadoras y trabajadores. Como plantea la propia compañera acosada: “para que esas prácticas no vuelvan a tener lugar tienen que existir esas condiciones de las que recién hablé, tiene que haber un gremio defendiendo a los contratados, los salarios tienen que estar estipulados claramente, esa información tiene que ser pública y accesible para los docentes, porque sin esas condiciones va a volver a ocurrir esto. El acoso y el abuso de poder tiene que ver con que hay condiciones estructurales en la Universidad más allá de que tengan una Diplomatura en ESI, por más que tengan Centro Interdisciplinario de Género, perspectivas de género, etc. Es esa estructura tal como está organizada es la que permite que ocurra el acoso y el abuso”. Como planteamos en Política Obrera desde el comienzo, no se trata de las Leyes Micaela ni las charlas de género, es un régimen podrido que debe ser superado por sus trabajadoras y trabajadores, unidos a estudiantes, no docentes y graduados. Y mientras el gremio (Aduntref) no aparece para apoyar a las despedidas, las trabajadoras y los trabajadores se auto-organizan por la reincorporación de las compañeras. ¡Adelante!

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