Molino Minetti: los trabajadores dejan la ocupación de la fábrica

Escribe Felipe Da Vila

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Los molineros de la planta en Córdoba han resuelto en asamblea levantar la ocupación de fábrica luego de 7 meses de lucha ininterrumpida y 6 meses de ocupación de fábrica. Los últimos 15 días fueron encerrados por la policía impidiendo el acceso a las personas, que les llevaban alimentos, bebidas y medicamentos, según indicaron los trabajadores.

La decisión fue tomada como un paso para avanzar en una “mesa de diálogo” con los síndicos de la empresa, con el fin de garantizar la producción, los salarios adeudados y el ingreso de todos los compañeros. Los molineros abandonaron la fábrica con la moral en alto y con una firme convicción de que, si no se cumplen en lo inmediato con el pliego de reivindicaciones, volverían a tomar medidas de fuerza.

Schiaretti y la patronal

La ocupación de los molineros desnudó la complicidad de Schiaretti con la Patronal, no solo dándole lugar al recurso preventivo de crisis, cuando los activos superan holgadamente el pasivo declarado. A esto, se le suma los ingresos de exportación de azúcar de alrededor 1500 toneladas y el negociado del bioetanol, y el almacenamiento de diez mil toneladas de harina en un contexto de miseria social y carestía.

Schiaretti avaló la injerencia de la justicia para que, en periodo de feria, emitiera una orden de desalojo de la ocupación. La patronal hasta el último minuto se negó a asistir a la audiencia del ministerio de Trabajo. Sin embargo, salió a decir que pretende volver a funcionar, pero con algunos trabajadores, es decir que la intención es quitar a los activistas y delegados.

UOMA y la CGT

Sabir, representante de la UOMA Córdoba, no solo no convocó a ningún plan de lucha: salió por los medios a denunciar la toma de la planta y a “infiltrados” de izquierda. La comisión de mujeres y el cuerpo de delegados denunciaron los dichos de la burocracia como discriminatorios y persecutorios.

La CGT Rodríguez Peña (Kichnerista), dio la espalda a la lucha; tiene muchos compromisos con el gobierno, como para hacer otra cosa. La UOMA y la CGT jugaron todo el tiempo para desactivar el conflicto y aislar a los molineros. De esto se desprende la necesidad de defender la autonomía de los cuerpos de delegados, en especial cuando luchan y ocupan la empresa, y fomentar el desarrollo de coordinadoras fabriles activos. Con esta política hay que luchar por recuperar los sindicatos.

Nueva etapa

Los trabajadores han decidido cambiar la táctica. La ocupación de la fábrica puso un freno en definitiva a los avances de la patronal. La experiencia molinera fue creciendo de menor a mayor en cuanto a las acciones de luchas desde los primeros cortes de calle hasta la ocupación pasando por los paros de la producción.

Esto es que lo intento el Plenario Nacional de trabajadores, convocados por la ocupación de Kimberly Clark, Ansabo y Minetti. El balance se puede ver aquí

Este plenario aportó la perspectiva de esta lucha: la coordinación -para superar el aislamiento y no caer en un desgaste físico y moral.

La experiencia de los molineros se encuadra como una expresión de clase, porque siempre tuvieron en sus manos la orientación del conflicto, apelando a las resoluciones de conjunto y nunca desistieron. El conjunto del movimiento obrero debe tomar nota de la experiencia de los molineros.

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