Por la coordinación de las autoconvocatorias docentes distritales y de todos los trabajadores contra la presencialidad

Escribe Patricia Urones

Sobre el conversatorio de los Docentes Autoconvocados de Merlo.

Tiempo de lectura: 3 minutos

El sábado 15 llevamos a adelante un conversatorio virtual impulsado por los docentes y auxiliares autoconvocados de Merlo. Contó con la participación de compañeros que, cada uno a su manera y desde su respectivo lugar de trabajo, ha fijado posición en contra de la presencialidad en Pandemia. Oscar Atienza, médico y docente de medicina en la Universidad de Córdoba; Emmanuel Álvarez, director del Hospital Mariano y Luciano de La Vega de Moreno; Patricia Pines, docente y referente de la agrupación de padres “Vacantes para todxs” y “Familias por un retorno seguro” de CABA y Federico Cano, Docente delegado de Suteba y referente del comité contra la presencialidad de San Isidro. La reunión contó con 40 participantes.

Balance

El objetivo de la reunión fue debatir acerca de por qué es necesario rechazar la presencialidad en Pandemia. Sin embargo, el debate en sí, excedió largamente este propósito.

Con la rigurosidad que el problema amerita, tanto Oscar Atienza como Emmanuel Álvarez coincidieron no solo en el estado de la situación sanitaria, la cual es de colapso. Como la originalidad de esta segunda ola es el alto nivel de contagiosidad entre niños y adolescentes, y el panorama se complejiza no solo por la alta ocupación de camas UTI sino también por las patologías respiratorias propias de la temporada de invierno, la suspensión de la presencialidad se hace impostergable, a riesgo de asistir a una catástrofe sanitaria mayor. El director del Hospital de Moreno, remarcó que la pobreza es un agravante, especialmente en el conurbano bonaerense, para sobrellevar enfermedades de este tipo. Esta problemática, agregamos nosotros, plantea el problema del estado de salud, estructuralmente hablando, en que quedará toda esta generación de jóvenes. Nos encontramos ante un potencial Cromañón sanitario que dejara secuelas en la futura fuerza de trabajo… de por vida.

Otro punto fundamental en el que coincidieron los dos expositores, fue la incidencia que tuvo la suspensión de la presencialidad en la ralentización del aumento de los contagios allí donde esta se dio. Por medio de exposiciones que incluyeron gráficos y menciones a investigaciones nacionales (Conicet) e internacionales (The Lancet y Universidades norteamericanas y europeas), Atienza y Álvarez demostraron que el cierre de escuelas es una medida de combate a la pandemia que debe tomarse, sobre todo teniendo en cuenta que nos hallamos a las puertas, incluso, de una tercera ola, impulsada por la llegada del invierno y de nuevas cepas. Entienden que los ritmos actuales de vacunación no alcanzarán la inmunidad de rebaño necesaria para enfrentar esta agudización de la escala de contagios.

La mayoría de los expositores coincidió en destacar el primordial papel que tuvo el gobierno en la propagandización de la vuelta a clase, que tuvo lugar durante todo el verano 2020-2021, lo que lo convierte en el principal responsable de la explosión de contagios y del desborde sanitario al que ya mismo estamos asistiendo. En esta misma línea, tanto Patricia Pines como Federico Cano denunciaron que el objetivo de esta propaganda, solo se entiende en el hecho de que las escuelas son “guarderías de la patronal”. ¿Cuál fue el rol de las direcciones sindicales en este contexto de propaganda furiosa del gobierno y las patronales por la apertura de las escuelas? El de vocera de estos. Es en este cuadro que podemos explicar, como mencionó Cano, el surgimiento y la rápida proliferación de las autoconvocatorias en varios distritos de la Provincia de Buenos Aires, de CABA y del interior del país.

Las auto-convocatorias docentes, a poco de andar, han sido el punto de agrupamiento del activismo que lucha contra la presencialidad en pandemia. Han fiscalizado, como bien planteo Federico Cano, el correcto cumplimiento del DNU dictado en abril y luchan por su aplicación en aquellas “jurisdicciones” en que los gobernadores, gracias a la cacareada “autonomía provincial”, se niegan a llevarlo a cabo. Sin embargo, en el conversatorio que estamos describiendo, apareció algo más. En las palabras de los expositores, flotó la idea de que no alcanza con la suspensión de la presencialidad en las escuelas. Si de lo que se trata es de restringir al máximo la circulación, que, esencialmente es la circulación de la fuerza de trabajo, se hace imperiosa una restricción mayor de la actividad económica.

Perspectivas

El estado de deliberación en la clase obrera siempre es la expresión de su predisposición a la lucha. Estos espacios, en los que se libera el pensamiento y tiene lugar la confrontación de ideas son fundamentales puesto que, en resumidas cuentas, los trabajadores se están preguntando qué hacer, cómo actuar. Las autoconvocatorias encierran un potencial enorme si dentro de ellas de desenvuelve hasta el fondo la democracia obrera. El debate ha concluido en la necesidad de avanzar en la coordinación de los autoconvocados a nivel provincial. También quedó planteado un problema mayor: la coordinación de todos los trabajadores que luchan, no solo para suspender la presencialidad en las escuelas sino en todas las áreas de la economía que no son esenciales.

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