Tiempo de lectura: 2 minutos

Las autoridades de la Universidad de Buenos Aires han aprovechado perversamente el contexto de la pandemia para avanzar en un nuevo ataque y en un desguace del Ciclo Básico Común. Para ello, se han valido del carácter completamente antidemocrático del CBC, única dependencia de la UBA donde no existe el cogobierno y cuya dirección es elegida por el Rectorado.

La necesidad de implementar transitoriamente las clases virtuales para defender la salud y la vida de la población universitaria, ha sido utilizada por la gestión del CBC para llevar adelante un pasaje -que se pretende imponer como definitivo- de diversas materias y cátedras al programa UBA XXI, que se dicta bajo la modalidad de educación a distancia. Por otro lado, aprovechando la flexibilización e inestabilidad laboral extremas de los docentes de CBC, que en su amplia mayoría tienen cargos interinos, durante los últimos meses se llevaron a cabo despidos encubiertos bajo la forma de la no renovación de las designaciones docentes. La gravedad de este atropello es todavía mayor si se tiene en cuenta que los despidos ocurrieron no sólo en medio de la pandemia, sino que además involucraron cuestiones ideológicas y gremiales, dado que uno de los docentes (Leandro Rodríguez Lupo) forma parte de la Comisión Directiva de AGD-CBC.

Frente a esta situación, la AGD-CBC y un conjunto de docentes autoconvocados que se viene organizando desde hace tiempo, impulsaron diversas acciones de lucha y visibilización del conflicto que incluyeron paros, una movilización a la sede central del CBC, pronunciamientos y juntadas de firmas reclamando la reincorporación, entre otras iniciativas.

Como resultado de la lucha que se viene llevando adelante, se logró esta semana la reincorporación de dos docentes (uno de ellos es Leandro Rodríguez Lupo) y la renovación de la designación de dos docentes de Semiología que no estaban percibiendo su salario. Sin embargo, el descontento persiste ya que no todos los despedidos fueron reincorporados y, los que sí lo fueron, han sido reintegrados a cátedras distintas de las que trabajaban previamente.

En consecuencia, la lucha del CBC continúa abierta. Es preciso redoblar la organización de los docentes, impulsando asambleas y nuevas medidas de acción, así como la solidaridad docente-estudiantil.

  • Ningún despido en el CBC. Reincorporación de todos los despedidos y en sus cátedras originales
  • Respeto del Convenio Colectivo de Trabajo en toda la UBA
  • Democratización de los órganos del gobierno de la UBA y del CBC
Suscribite a Política Obrera