Salta: La “unidad provincial”, un desastre sanitario

Escribe Julio Quintana

Paremos con los docentes el viernes 4.

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En una reunión convocada al efecto, el gobernador Sáenz logró que macristas, kirchneristas y hasta el FIT-U avalaran la suspensión por decreto de las elecciones que habían sido adelantadas. Quizás sean reconvocadas para algún domingo de agosto próximo, en pleno invierno, desairando a quienes querían traccionarla con las elecciones nacionales.

La campaña sigue

Según Sáenz “la gente no quiere campañas políticas”, aunque esto no se lo preguntó a nadie. Dice que lo único que importa es la campaña de vacunación” que, sin embargo, le ha importado poco. Los vacunados con una sola dosis no superan el 20% de la población y los que recibieron las dos dosis apenas el 5%. El personal de salud cuenta con una sola dosis y el 35% de la docencia no ha sido vacunada. La campaña política que el gobernador dice despreciar, es lo que más lo perturba. Esa campaña habría sido sobre la vacunación y sobre el libertinaje económico que ha provocado una triplicación de contagios y muertes. Ninguna vacuna remediará la pérdida de vidas humanas que ya han ocurrido. Tampoco la miseria y la desesperación social causada por un régimen que ha puesto a los fondos internacionales y a los pulpos provinciales por encima de los trabajadores y los desocupados.

Después del colapso hospitalario en Rosario de la Frontera y Metán, en el sur provincial, el ministro de Salud, Esteban, reconoció que la ocupación general de camas de terapia intensiva en la provincia ronda el 92%. Oculta, sin embargo, que el Hospital del Milagro de la capital, el principal hospital de agudos de la provincia, ya no tiene camas UTI disponibles, y que el 90% de las de terapia intermedia están ocupadas. Otro de los hospitales de cabecera, el Materno Infantil, tiene un 100% de ocupación de camas por diversas patologías y un 92% de ocupación de terapia intensiva. Los hospitales del norte provincial (Orán y San Martín) se encuentran sin profesionales médicos e insumos. El COE decretó la suspensión por 30 días de las cirugías programadas en hospitales y clínicas, mientras que un vocero de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Salta anunció que faltan medicamentos específicos para pacientes intubados. El personal de salud no solo se encuentra extenuado sino que hasta se ha reducido, ya que el gobierno no ha nombrado nuevos cargos para reemplazar a los jubilados recientes o fallecidos, sobre todo en el interior.

A pesar de este cuadro gravísimo, en una reunión con el COE y la Cámara de Comercio e Industria, Sáenz se comprometió a mantener la apertura económica y las escuelas abiertas. Ante la posibilidad de la generalización del colapso sanitario hacia el norte provincial, con la aparición de casos de la cepa de Manaos en Orán y San Martín, la respuesta del ministro de Salud ha sido restringir la atención de enfermos, al proponer que estos hospitales públicos gerenciados pasen a ser además autogestionados, es decir que cobren aranceles. Pretende que los trabajadores, y no los capitalistas, financien la compra de insumos y recursos que faltan.

No a la presencialidad

En oposición a esta política de piedra libre a los contagios y golpes económicos a los trabajadores, la docencia autoconvocada ha llamado a un paro de 24 horas para el próximo viernes 4; en Metán y Rosario de la Frontera ha impuesto la suspensión de la presencialidad educativa. La deliberación obrera y popular que Sáenz busca evitar, por el contrario crece. Al veto impuesto al pronunciamiento político de la población, le seguirán medidas contra las luchas. Sáenz fomenta la aglomeración, cuando se trata de los negocios, y el encierro cuando se trata de ejercer el derecho político a repudiar su gestión. La Unión Provincial contra el voto, lo acompaña con una tregua.

En contraposición a la política de Sáenz y de todo el arco político provincial, planteamos frenar la circulación del virus hasta la vacunación completa de la población, mediante el corte a la presencialidad escolar y el cierre de actividades no esenciales. Reclamamos un ingreso familiar de emergencia que cubra la canasta familiar para todos los trabajadores: formales, informales, desocupados, changarines y cuentapropistas. Apoyamos a los docentes autoconvocados que luchan contra la presencialidad en pandemia.

Planteamos la estatización sin pago del Banco Macro, que se enriquece con el manejo de la coparticipación y los impuestos provinciales; el cese de subsidios a los monopolios sojeros, azucareros, madereros, mineros y petroleros, y la apertura de sus libros. Ante la incapacidad de los gobiernos de Sáenz y Alberto Fernández para garantizar las vacunas necesarias, planteamos una campaña internacional contra el boicot de vacunas, por parte de los grandes laboratorios, y la nacionalización del sistema de Salud.

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