Córdoba: el Comité contra la Presencialidad en pie de lucha

Escribe Ángel Villa

Rechaza ‘presencialismo’ del FIT-U.

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El comité contra la presencialidad escolar que formamos un grupo de docentes y padres en la provincia de Córdoba, resolvió darle continuidad al proceso de organización y lucha que viene desarrollando, constituyéndose como un “comité de docentes y familias por la salud y la educación”.

Se realizó un balance de la actuación del comité, de la caravana, del enorme valor que tuvo la lucha contra la presencialidad cuando el conjunto del arco político y sindical de la provincia hablaba de “presencialidad cuidada”. Esta experiencia indica el camino a seguir, la de la autoconvocatoria de la docencia, de su vínculo con la comunidad educativa en general, que debemos profundizar, incorporando otras reivindicaciones docentes, como lo son el salario, las condiciones laborales y naturalmente, la lucha por garantizar los elementos que garanticen la educación virtual.

La experiencia recorrida mostró que el Estado actúa contra las condiciones de vida de la docencia. El señalamiento hecho en la misma reunión de que las muertes docentes fueron en realidad asesinatos laborales expresó la maduración de esta conciencia. Con el pico de contagios, Schiaretti y Grahovac convocaban a los docentes dispensados que tenían una dosis de la vacuna a retomar las tareas presenciales, con la complicidad del sindicato docente de UEPC. Se resolvió lanzar una campaña denunciando esto y señalando que, si el 18 de junio, cuando se vencen las actuales disposiciones, se vuelve a la presencialidad, volvemos a la lucha.

La consigna “La educación necesita la presencialidad de los gobiernos”, planteada por el plenario docente que impulsan las organizaciones sindicales del FIT-U, fue rechazada en la reunión por varias intervenciones. Se señaló que esta consigna encubría una realidad absolutamente distinta. El estado está muy “presente” en las decisiones que venimos denunciando. Está presente cuando mantienen la presencialidad, presionando, amenazando a los compañeros y compañeras que se oponen a ella. Está presente como patronal imponiendo salarios de miseria, violentando las condiciones de trabajo. Esa consigna oculta el verdadero rol del estado y su personal político.

La inclusión en el programa de la lucha por el salario igual al costo de la canasta familiar, la defensa de las condiciones laborales, la cobertura de los cargo, apertura de legajos, etc., es un paso importante. El planteo de "ningún docente por debajo de la línea de pobreza” es mezquino. Como trabajadores de la educación debemos reclamar un salario digno, no uno que nos coloque en la línea de pobreza, aunque sea apenas por encima de ella. No podemos luchar por ser pobres. Hay que reclamar un salario que nos permita vivir dignamente, continuar con nuestra formación profesional. El deterioro de nuestras condiciones laborales impacta directamente en un deterioro del sistema educativo en general. Se planteó la necesidad de abrir este debate con el conjunto de la comunidad educativa.

Este reagrupamiento expresa, aun en forma embrionaria, el desarrollo de un programa abandonado en la lucha de la docencia de la provincia. Su consolidación dará curso a un reagrupamiento de lucha importante.

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