Una vez más sobre las maniobras del aparato del PO en los motores de búsqueda de las plataformas

Escribe Equipo de Redes de Política Obrera

Tiempo de lectura: 3 minutos

Tras nuestra denuncia acerca de la acción del equipo de marketing digital del aparato del PO oficial sobre el ‘black out’ a los resultados de búsqueda de nuestro periódico en Google, algunos de sus colaboradores nos respondieron. Dicen que “a ellos no les pasa”, esto es, que al googlear las palabras “Política Obrera” no les aparecía el anuncio de Prensa Obrera sino el acceso a nuestra página, en contra de la inquietud que esa manipulación ha suscitado en numerosos lectores de politicaobrera.com. Algunos ‘oficialistas’ llegan incluso a sostener que hemos “inventado” la denuncia, no sólo por mala fe sino, peor, por ignorancia. En esta pretendida refutación no aluden a muchas otras denuncias similares, como ocultamiento de videos que tienen como protagonistas a los líderes de la Tendencia, en acontecimientos históricos, o la relegación de sus escritos. ‘A mis enemigos, ni el reconocimiento de su pasado’ – sería el slogan. Es necesario entonces volver a clarificar el asunto.

El buscador es la principal unidad de negocio de Google, una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo y la que mayor ganancia le reporta. El modelo de negocio de Google está basado en la venta de publicidad que, gracias a la captura de datos que hacen de los usuarios al introducir búsquedas, puede volverse extremadamente precisa y personalizable. Esto es exactamente lo que hace el aparato del PO para confundir a los lectores que quieren acceder a nuestro sitio web. Mediante el uso de Google Ad Manager, que es la plataforma de marketing del buscador, introducen un tag (etiqueta o término de búsqueda) y se asocia un determinado presupuesto de dinero para la campaña. Una campaña, además, puede ser configurada de tal manera que aparezca solamente en una determinada área geográfica, a un determinado navegador o sistema operativo, en algún tipo de dispositivo específico, por edad o género, estado de las cookies, en función del historial de búsquedas del usuario, y un sinnúmero de posibilidades más, incluida la posibilidad de suspender o cancelar la campaña, tocando un simple botón en cualquier momento. Todo esto tiene un carácter privado, reservado para el anunciante, y no existe un acceso público a esa configuración. A ella sólo se podría llegar por inferencia, mediante técnicas de ingeniería inversa. Una prueba particular de nuestra denuncia, por lo antedicho, puede dar resultados diversos según quién, cómo y dónde la haga.

Entonces, lejos de cualquier “confabulación”, “hackeo a Google” o cualquier ridiculez que se pueda plantear, lo que tenemos es algo bastante simple: la utilización de fondos partidarios para realizar una campaña de SEM (siglas de Search Engine Marketing, o publicidad en motores de búsqueda) destinada exclusivamente a confundir a los usuarios de un buscador en el momento de realizar una búsqueda y desviar tráfico hacia Prensa Obrera, más específicamente, por ejemplo, hacia un artículo de Rafael Santos, sin que importe la falta de claridad y la ausencia de seriedad de ese artículo. En el pasado reciente, el equipo de marketing digital del aparato polemizaba en Twitter con el PTS por el uso del tag “prensa obrera” en una campaña de SEM de La Izquierda Diario. Sin menoscabo de la denuncia de manipulación contra el aliado de la “independencia obrera” del aparato, la LID utilizaba, al menos,, en aquella oportunidad, el tag “prensa obrera” con minúsculas. Esto podía ser interpretado como una referencia al concepto periodístico o política de una prensa obrera en general y no al nombre propio del periódico; tampoco quitaron ni del título de búsqueda ni del cuerpo las referencias a su publicación. El aparato del PO, en cambio, apunta a inducir a la confusión deliberadamente, ´mimetizando´ su aviso con los resultados de la búsqueda orgánica (sin pauta publicitaria). Como en Google Ad Manager es posible editar el título con el que aparece el anuncio, lo que hicieron fue personalizar el resultado de tal modo que se parezca lo más posible al resultado orgánico (es decir, al genuino, sin pago mediante) que el motor de búsqueda ofrece a los usuarios en la primera posición, que es el de este periódico. Resulta notable que las mismas personas que ahora operan de este modo gracias a su billetera, hasta hace poco supieron tener la posición exactamente opuesta a la que tienen ahora.

Es tarea de nuestra Tendencia combatir toda tentativa de envilecimiento de la historia del Partido Obrero, y ofrecer al lector/a el material para que pueda confrontar qué plantean unos y otros. La expulsión de 1200 militantes, por parte de una camarilla de tres individuos, en la sombra de una noche, para luego hacer ratificar el hecho consumado, por teléfono, a quienes perdieron la espina dorsal del cuartainternacionalismo, no será disfrazada por una manipulación del buscador de Google.

Suscribite a Política Obrera