Francia: abstención récord

Escribe Emiliano Monge

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La primera vuelta de las elecciones regionales y departamentales, el domingo 20 de junio, estuvo marcada por una abstención récord. Con sólo el 33,9% de participación, se ubica como el más bajo de toda la historia, con la excepción del referéndum del 2000 (69,8% de abstención). El 27 se hará la segunda vuelta, pero a pesar de nuevas alianzas, se espera también una baja participación.

Los republicanos (LR) obtendrían el 28,7% de los votos a nivel nacional (ídem). El PS obtendría entre un 16,5 y 17,6%, la extrema derecha entre un 19% y la formación macronista entre un 10-11% (Elperiodico, 20/6). Pero es imposible anunciar un “ganador” con una tasa tan elevada de abstención, donde más de 2 de cada 3 franceses decidieron no votar.

C’est l’alarme!

Los resultados marcan un revés para Le Pen, a pesar del incremento de la agitación derechista en el país, incluidas, ahora, las fuerzas armadas.. La votación en muchos departamentos “bastiones” no fueron favorables..

El ministro del interior de Macron dijo que las elecciones habían sido una “cachetada” para su presidente, en alusión a la cachetada recibida por el mandatario en un acto reciente.

Algunos clasifican a estas elecciones eran un “primer turno” de las presidenciales del año que viene. “C’est l’alarme!” gritan quienes subrayan el nivel de abstención.

Para Le Monde, la abstención obedece a un giro del electorado sino a la fatiga; la “negativa de una repetición de la segunda vuelta” de la última elección entre Macron y Le Pen (20/6). El inmovilismo político ha sido, en toda la historia de Francia, la señal de grandes crisis

La izquierda

El NPA obtuvo el 5,67% de los votos en Nueva Aquitania, muy lejos de la segunda vuelta de las elecciones pasadas (francetvinfo, 20/6). Guillaume Perchet (Lutte Ouvrière) sacó el 1,5% de los votos. En Occitania, NPA-LFI obtuvo el 5% de los votos, mientras que LO el 1,77% (ídem). Ya comenzaron las tratativas para votar al Alain Rousset (PS) en segunda vuelta en NA: “De cara a la segunda vuelta, las listas de ecologistas y LFI podrían fusionarse con la de Alain Rousset”. Y en Occitania para votar a los ecologistas. Es como llamar a votar a Randazzo, en Argentina, en una improbable segunda vuelta. Ni el ‘gran Houdini’ podría sacar a la “extrema izquierda” francesa del marasmo e incluso del ridículo. En momentos en que todo el mundo elige no ir a votar, el NPA se empeña en coaligarse ‘simbólicamente’ con dos partidos pro-imperialistas venidos a menos.

En el periódico L’Anticapitaliste, el NPA destaca que: “En un contexto marcado por la aguda crisis del sistema capitalista y un profundo desafecto por los partidos de derecha e izquierda que gobiernan alternativamente, la abstención alcanzó niveles récord. Esto no impidió que con nuestros modestos medios (sic) lleváramos a cabo dos campañas propagandistas en torno a nuestro programa anticapitalista en conexión directa con nuestra práctica como activistas. Y para bloquear la progresión del partido del racismo y la xenofobia la RN”. Las “campañas propagandistas”, junto al chovinista Front de Gauche, se unen a si mismos “como activistas”. La ‘belle langue’ de Moliere y Balzac ha sufrido una derrota mayor que la propia Le Pen y el propio Macron.

Destaca que “con el 11,12% de los votos en el cantón de Callac, el NPA logró establecerse en el cantón más a la izquierda de Bretaña. Y con dos resultados excepcionales en St Nicodème, 34,69% y Loc Envel 36%. Y una puntuación excelente en Louargat, un 15,14%. En el cantón de Bégard, donde estuvimos presentes por segunda vez, confirmamos un 6,11%, con un bonito 10,76% para la propia Bégard”, lo suficiente –según el NPA. Pero “En el (¡bonito!) cantón de Bégard, donde se llevará a cabo una segunda ronda entre la lista de PC-PS y la lista de la derecha, nuestra lista no dará ninguna instrucción de voto o de abstención”. En la bonita segunda vuelta, el NPA no se compromete a sí mismo “como activista”, ni tampoco lo contrario. Las repeticiones, en segunda vuelta, entre la derecha, de un lado, y los social neoliberales del otro, ha dejado a la izquierda, que ha votado siempre por la opción neo-liberal, hastiada.

Para Nathalie Artaud, vocera de LO, el impasse es el mismo: “Pasada la primera vuelta, la única en la que el "campo de los trabajadores" pudo expresarse, la segunda vuelta no tiene ningún interés para los trabajadores y las clases populares”. Sin embargo, Tampoco llama a anular el voto (20/6).

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