Acindar: cómo respondemos a los contagios y a la extorsión patronal

Escribe Christian Miguez

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La nueva ola de contagios ha llegado a Acindar con una parte importante del personal en periodo de vacaciones. Pero otra porción -de más de 500 trabajadores – ingresó para trabajar en reparaciones, ya que en enero y febrero se realiza la parada técnica anual de la planta.

Cuando bajaron los contagios, hacia fines del 2021, la patronal abandonó rápidamente los protocolos establecidos en la segunda fase de la pandemia. Lo mismo ocurrió con los cuidados previos en el transporte del personal y el sistema de aislamiento en comedores y vestuarios, así como el trabajo en burbujas. La patronal sólo mantenía los testeos del personal efectivo y control de la fiebre en el ingreso de planta, ahorrándose así una inversión importante.

La nueva ola de contagios replantea la vuelta a esos protocolos, un nuevo programa de trabajo y, por lo tanto, una disputa fuerte con la patronal. Ante los reclamos por el avance de los contagios, se arrancaron algunas medidas de cuidado: en materia de comedores, por ejemplo, se habilitó una carpa gigante que, adicionada al comedor de planta, permite una mayor distancia entre trabajadores. La empresa anunció nuevas postas sanitarias con un médico para el control inmediato, y el compromiso de testear a contratados y tercerizados, algo que sólo hacía con los trabajadores de planta permanente.

Horas extras y premios

Estas medidas, claramente insuficientes, tienen lugar mientras la patronal adopta otras disposiciones de carácter extorsivo. La primera cuestión se relaciona con el reemplazo de los compañeros contagiados y de vacaciones. La empresa, en estos casos, ofrece como salida la realización de horas extras. Es un planteo que expone al plantel de trabajadores a un mayor riesgo de contagio –en otras palabras, quieren asegurar la producción a costa de la salud de los compañeros. Para ello, la empresa somete a los trabajadores a una grave extorsión, pues se aprovecha de las enormes necesidades y los bajos salarios para empujar a los compañeros a prolongar la jornada, con riesgo para su vida y su salud.

La línea de la dirección seccional del sindicato, que sigue la orientación del secretariado de la UOM, es aceptar las horas extras. La extensión de la jornada, además, está en línea con una orientación patronal que busca abrirse paso desde hace tiempo: eliminar el régimen de turnos de 8 horas suplantándolo por otro de 12 horas.

Otra cuestión económica importante es que la patronal quiere aplicarle a los tercerizados que no concurran a trabajar por ser contacto estrecho un descuento sobre el premio anual, que en su totalidad equivale a aproximadamente un mes de sueldo.

La posición de nuestra agrupación es que deben cortarse las horas extras, restituirse los protocolos anteriores y rechazar cualquier quita en los salarios. La organización obrera debe denunciar con todas sus fuerzas a esta coacción patronal que juega con las urgentes necesidades económicas de los trabajadores.

La tentativa de la patronal de Acindar tiene lugar en un momento en que el gobierno ha eliminado los paquetes asistenciales y las coberturas laborales por la enfermedad, y dejando que las ART se desentiendan del Covid como enfermedad profesional. Es necesario, también, que en la Comisión Interna de Acindar discutamos una coordinación de los delegados y sindicatos combativos del Cordón Industrial para defender la vida de los trabajadores frente a la tercera ola y la voracidad de las patronales.

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