El aguinaldo pagará Ganancias

Escribe Pablo Busch

Abajo el impuesto al salario.

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El adelanto de las paritarias, en respuesta a la aceleración de la inflación de marzo y abril, volvió a poner en cuestión el piso del impuesto a las ganancias. Actualizado en función de la inflación de 2021, actualmente se ubica en $225.900 brutos. La suba de los salarios de los principales convenios conlleva a que cada vez más trabajadores paguen el impuesto. Ningún sindicato de los que cerraron paritarias adelantadas planteó el reclamo del no pago de ganancias.

Recientemente, Massa le envió una carta a Guzmán solicitando que suba el piso del impuesto, haciendo uso de la facultad que le otorgó al Ejecutivo la ley que se votó en 2021. La CGT brindó su apoyo inmediato a la propuesta. La respuesta de Guzmán fue que el planteo era una "obviedad", y que la suba del impuesto, que llegó a anunciarse precipitadamente por algunos medios, iba a hacerse en junio. Finalmente, si hay suba de piso -que está en veremos- será en principio para el mes de julio, es decir que comenzará a regir después del medio aguinaldo del mes próximo.

La suba del piso que se estudia, y que coincide con lo que plantea Massa, tiene el propósito de que paguen ganancias el 10% de de los trabajadores. Pero el poder de compra de los salarios de esos trabajadores se deprecia constantemente y las subas, anualizadas, terminan superando el “piso”. De esta manera, el impuesto siempre "muerde" una parte del incremento, antes de su actualización -“una obviedad”, diría Guzmán.

Pero además ocurre lo siguiente: como no se ha modificado el mínimo no imponible (que es un monto mucho menor), el trabajador que supera el “piso” pasa automáticamente a tributar por la categoría más alta de la tabla, un 30%. Además, a diferencia del impuesto -cuya liquidación es anual-, el “piso” es considerado mensualmente, por lo que lo confiscado en los meses anteriores a la suba no será reintegrado.

No es la primera vez que Massa rescata el impuesto a las ganancias, aliviando momentáneamente la carga. El proyecto inicial de la presidencia de Macri incluía una reducción progresiva hasta su desaparición, que Massa y los gobernadores rechazaron por tratarse de un impuesto coparticipable, planteando el esquema de que pague solo el 10%. Con el mismo planteo, el año pasado Massa impulsó la ley que instauró el mecanismo de establecer un “piso”.

El problema del impuesto a las ganancias ha devenido en un problema capital en la gran industria: es la causa raíz de la reforma laboral interna que llevó adelante Toyota, por ejemplo. En Volkswagen, es el propio SMATA el que tiene que apretar a los trabajadores para que hagan horas extras los días sábados, ante la negativa rotunda de los trabajadores.

El activismo del movimiento industrial tiene por delante una gran lucha de conjunto por la derogación del impuesto al salario.