A los protocolos displicentes de las patronales opongámosle protocolos obreros

Escribe Juan Ferro

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Se están elaborando en la mayoría de las fábricas del país protocolos de producción de las patronales frente al Covid 19.

Los protocolos son absolutamente desiguales. Mientras que las grandes empresas garantizan medidas mínimas de prevención, otras se limitan a las provisiones de guantes y alcohol de muy bajo costo.

Las respuestas de los trabajadores en algunas siderúrgicas son importantes como guía de acción. En Acindar los trabajadores han impuesto, hasta el 31 de marzo, que las únicas áreas que trabajen tengan que ver con el proceso ligado a partes vitales (hornos), por lo tanto, solo hay guardias mínimas y la totalidad del personal no concurre. Algo similar ocurre en las grandes fábricas del Neumático. Por otro lado, en Siderca Campana los trabajadores luchan por otras condiciones de trabajo mientras la burocracia de la UOM deja correr a la patronal.

En todas las áreas laborales hay dos líneas de protocolos. Donde se imponen las patronales, la línea es que lo esencial es la continuidad de la producción a toda costa. Donde hay resistencia obrera, la “esencialidad” es la protección de la salud del trabajador.

El área portuaria es una de las cuestiones clave de esta crisis. La batalla de los trabajadores en los puertos por sus protocolos va a desatar una lucha política. Las patronales (las que compran y las que venden) presionan para acelerar la carga y descarga de los puertos: Un barco cerealero paga alrededor de 100.000 dólares por toda la operación de ayudar al barco a entrar al puerto, amarrar, cargar y ayudar a salir; los costos de los barcos en la rada del puerto son elevadísimos, de ahí las urgencias patronales por acelerar la carga y descarga.

Cuando el intendente de Timbúes, (Santa Fe) intentó preservar a los trabajadores de su municipio, que trabajan en las cerealeras, no previó la brutal presión de estas grandes patronales. Finalmente, lo hicieron retroceder.

El Ministerio de Transporte elaboró un protocolo insuficiente para los puertos que sólo tiene en cuenta al barco cuya tripulación tenga un caso posible de Covid 19. Los recibidores de granos, ante los límites del protocolo ministerial, hicieron ellos un protocolo elemental y amenazaron con la huelga sino se daba cumplimiento.

"Para los que se desempeñan como inspectores para revisar bodegas de buques, proveer de un kit descartable que contenga camisolín impermeable, guantes de látex, barbijo de tela y antiparras de plástico, además de botas de goma" (del protocolo de Recibidores de Granos)

Este protocolo mínimo afecta sólo el 1% de los afectados a la carga y descarga. Pero la tarea dura la realizan los obreros en los puertos (mayormente tercerizados), que entran en las bodegas en turnos de 12 horas para acelerar la carga o descarga, no tienen condiciones mínimas de higiene frente al virus en baños, en comedores precarios, sin distancia entre ellos en las bodegas, lo que puede producir una verdadera catástrofe sanitaria.

Los trabajadores de algunas de las tercerizadas de Acindar, que tiene puerto propio, dedicadas a este tipo de tarea comienzan a elaborar su propio protocolo:

  1. Capacitación acerca del Covid 19:
  2. Conocer el estado de salud de los tripulantes y que sea aplicado el protocolo del ministerio de transporte, con fecha 16/03/2020.
  3. Aislamiento de la tripulación.
  4. Desinfección de los accesos al buque, las bodegas y los guinches
  5. Si por algún motivo la tripulación rompe el aislamiento que se repita el punto 4.
  6. Que se suministre a los compañeros que ingresan al buque guantes, barbijos, mameluco descartable, alcohol en gel y desinfectante.
  7. Comedor y sector de recuperación acorde a la cantidad de compañeros y con una frecuencia y calidad de limpieza acorde a la actual situación.
  8. Con el fin de preservar la salud de nuestras familias y la comunidad solicitamos el aislamiento por 14 días de todos aquellos compañeros que hayan trabajado en el buque, a cargo de Acindar quien debe costear el alojamiento, comida y salarios.

El programa del protocolo de los tercerizados de Acindar tiene su importancia en todas las áreas portuarias del país y, junto al de los recibidores de granos, muestran cómo los trabajadores van delineando un programa de la defensa de sus condiciones de salud y de vida.

Este breve informe de la actividad portuaria en esta suerte de “lucha de protocolos” es una oportunidad para la intercomunicación entre internas y cuerpos de delegados de toda la industria. La burocracia sindical no va a dar respuestas, (¡el virus no le afectará, ya que nadie se ha lavado tanto las manos con los reclamos de los trabajadores!). Establecer una coordinación de estos protocolos obreros es fundamental.

Está en juego nada menos que la “esencialidad” de la vida.

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