Mondelez Pacheco: cómo enfrentamos los despidos

Escribe Pablo Busch

Por una asamblea general y un plan de lucha.

Tiempo de lectura: 4 minutos

La patronal de Mondelez ha decidido despedir de su planta de Pacheco a partir del 31 de julio a 270 trabajadores de la modalidad de contrato "a plazo fijo", una camada de empleados que ingresaron "referidos", es decir recomendados por operarios de la planta. Según comunicó la Comisión Interna en el día de ayer, "la empresa aduce que hay una baja de la producción en el mes de agosto, septiembre y están viendo también octubre y ante esta baja de producción la empresa manifiesta que se van arreglar con el personal de planta permanente".

El achique de personal de Mondelez podría responder también a una decisión de la empresa de un achique más general. La tendencia por lo menos parece indicarlo: en 2018 Mondelez vendió a la Dolce su planta en General Las Heras, provincia de Buenos Aires, dónde se producen las marcas Billiken, DRF y La Yapa; recientemente viene de vender su planta Victoria, en la localidad bonaerense de San Fernando, a la empresa nacional Georgalos. En esta planta se produce el Mantecol, y la empresa cordobesa seguirá fabricando para Mondelez los chicles Beldent y caramelos Halls. A la multinacional yanqui-mexicana le quedan tan solo en Argentina la planta de Pacheco y otra en Villa Mercedes, San Luis.

Aún así, el despido masivo de trabajadores precarizados es una modalidad que se repite todos los años en la planta de Mondelez, la ex-Terrabusi. La patronal contrata personal con contratos basuras (eventual, a plazo fijo, etc.) y a cierto plazo los desvincula para reemplazarlos por otros contratados. De esta manera evita efectivizar al personal a pesar de tener puestos de trabajo efectivos vacantes. La modalidad de contrataciones fraudulentas no es exclusiva de Mondelez: el Sutna viene de denunciar las contrataciones falsamente eventuales de alrededor de 300 trabajadores de Pirelli; en Toyota existían hasta el año pasado más de 1.000 trabajadores con contratos a plazo fijo que podían extenderse hasta 5 años.

La Verde y el PCR, cómplices

Este procedimiento se repite cada año con la complicidad manifiesta del STIA Buenos Aires conducido por Rodolfo Daer, pionero en la aceptación desde 1994 de los contratos basura. La Verde del STIA, que ha recuperado posiciones al interior de la planta, viene de parar la producción en el turno noche hace dos semanas por una discusión en un sector, pero por el despido de 270 trabajadores no piensan hacer nada. Mucha cháchara de la CGT, pero cuando un "formador de precios" como Mondelez deja en la calle a trabajadores, son los primeros en defenderlo.

El comunicado de la Comisión Interna también plantea que la empresa "manifiesta que al no funcionar la mayoría de las líneas tiene un desfasaje y que le sobran cerca 40 trabajadores de producción y quieren que pasen a envasamiento un total de 10 a 20 personas.(dependiendo el dia y la programación)". Esta reasignación de tareas y sectores de trabajadores de planta permanente sí fue rechazada por la Comisión Interna, no así la baja de los 270 contratados.

El frente entre el PCR y la Verde del STIA no se reduce solo al apoyo a un Gobierno en ruinas, sino que también coinciden en dejarle pasar los despidos a Mondelez.

El PTS no plantea luchar

Los militantes del PTS de la planta difundieron ayer una carta denunciando los despidos y el carácter fraudulento de los contratos. Llamativamente, la carta, de amplia difusión mediática, no estaba dirigida ni a los trabajadores de Mondelez para proponer un rumbo de lucha, ni a los trabajadores de la zona Norte para organizar la defensa de los despedidos de Mondelez.

La carta de los obreros del PTS está dirigida a las "personalidades de la política, periodistas, abogados y de la cultura en general" para pedirles ayuda en "difundir y apoyar este comunicado para que le llegue a la autoridad competente que debe actuar para parar estos despidos". Los otrora "combativos de la Pana" -que sufrieron la represión de la Gendarmería enviada por la "autoridad competente"- ahora piden apoyo para que esas autoridades estatales entren en acción. La integración al Estado es total.

El PTS está inhabilitado para plantear un plan de lucha por su propia trayectoria conservadora en la planta. Es notorio que en el Sutna reclamen que el conflicto sea ganado por el apoyo externo de la Unidad Piquetera y en Mondelez que lo hagan "las personalidades".

Asamblea general y plan de lucha

La declaración de la Interna en "estado de alerta" por las reasignaciones de puestos de efectivos, mientras se deja pasar el despido de 270 contratados, es una canallada. Sólo el debate en asamblea y un plan de lucha de los trabajadores puede torcerle el brazo a los capitalistas.

La Comisión Interna y el Sindicato se arrogan la decisión de no defender a los compañeros, cuando debería ser discutida en una asamblea general de planta –una fuerte tradición de los trabajadores de Terrabusi que el PTS durante su mandato reemplazó por asambleas en el comedor sin paro de planta. La actual Comisión Interna, que supuestamente dijo venir a reconstruir la tradición asamblearia de la planta, en el peor momento de la.pandemia y ante los cientos de casos sospechosos, levantó sin mandato de nadie, la votación de la asamblea de un paro general.

Por la efectivización de todos los contratados de Mondelez, ninguna reasignación de tareas entre los efectivos. Organicemos por una lucha común de todos los trabajadores para poner fin a los contratos basuras, por un gran Congreso obrero y la huelga general.