Las cerealeras se anotan otro poroto en el control de la Hidrovía

Escribe Lucas Benvenuto

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Días atrás tuvo lugar en Santa Fe un encuentro de los gobernadores Juan Schiaretti (Córdoba), Omar Perotti (Santa Fe) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), donde parece haberse sellado un acuerdo preliminar para la incorporación de la provincia de Córdoba al Consejo Federal de la Hidrovía (CFH), que tiene a cargo la gestión de la ruta fluvial por donde pasa el 80% de las exportaciones nacionales. El CFH fue creado por el Ministerio de Transporte y está integrado por representantes del Ministerio del Interior, Desarrollo Productivo y de las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Misiones, Formosa y Santa Fe. Córdoba, a pesar de condición mediterránea, se integraría en calidad de ´gran productor´. Las cerealeras apoyan su integración.

Algunos medios hablan de un “abrazo de oso” sobre Perotti, porque se trataría de una maniobra para quitarle liderazgo en la gestión del ente. Otros, en cambio, no han dejado de observar el carácter “político” de este pronunciamiento sin validez administrativa. Schiaretti ha cultivado cierta ´autonomía´ respecto del oficialismo, mientras que Perotti viene de enfrentar al ministro Rossi en su provincia y Bordet ha lanzado críticas a mansalva contra el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, por su ineficacia frente a los incendios que asolan el delta.

La presencia de Schiaretti refuerza el lobby sojero-maicero que reclama disminuir los cánones que se cobran en la ruta fluvial por la exportación de sus productos. Schiaretti nunca ha ahorrado en críticas contra el gobierno nacional a favor de la eliminación de los derechos de exportación, en el marco del encarecimiento de los fletes a causa de la guerra. La aprobación final de este acuerdo pasará por las manos del gobierno, ya que tendría que modificar el decreto de creación del CFH.

Alberto Fernández había prometido que crearía una sociedad del Estado con participación del 51% del Estado Nacional y 49% dividido entre las siete provincias (Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe) para administrar la Hidrovía, percibir peajes, contratar el dragado y realizar obras complementarias. Por ahora, el dragado y balizamiento se encuentra en manos del grupo EMEPA (Gabriel Romero) y la belga Jan de Nul, y el cobro de los cánones, de AGP (José Beni).

Los trabajadores de la Hidrovía son los ausentes, por el momento, en esta disputa por “arriba”. Fueron y son los principales perjudicados al momento de terminarse con la concesión de la Hidrovía y de producirse la adjudicación en forma directa a las empresas privadas, sufriendo despidos y precarización laboral mediante contratos de uno a tres años donde muchos de ellos no fueron renovados.