Elecciones en Boca: muchos opinan, votan pocos

Escribe Juan Ferro

FIT-U: de Boedo a Caminito.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Las elecciones en Boca ya recorren un camino que ha superado largamente la disputa por la dirección de un club de fútbol. Los sectores sociales que apoyaron a la derecha ruegan que Macri gane las elecciones, los que apoyaron a los que perdieron el ballotage ahora han encontrado en Riquelme el “nuevo Massa” que le ponga freno a la “privatización” y a la derecha macrista.

Algunos dirigentes de izquierda (sin pudor alguno) apoyan al nuevo Massa y se han anotado en las movilizaciones pro Riquelme. Propagandizan su participación en una clara muestra de desbarranque político porque los dos principales contendientes en la elección de Boca están muy lejos de apoyar un club social con real participación de los hinchas. Es un retorno agravado al apoyo parlamentario que dieron a Tinelli-Lammens para el negocio inmobiliario en Boedo.

He escrito largamente sobre el tema tanto en las elecciones de Boca y reitero: para ser presidente de Boca hay que estar asociado a un fuerte grupo o grupos capitalistas que cuenten con el aval financiero del 5% de los activos del club. Aun cuando Boca formalmente es un club “social y deportivo”, tiene los mismos requisitos “privados” que los grandes clubes de España, como el Barcelona y el Real de Madrid.

Aunque sobre Boca opinan todos los futboleros del país, los que decidirán el futuro del club son muy pocos pues en Boca hay un voto calificado que los contendientes defienden. Posiblemente solo si votaran todos los socios se podría ver cuál es la verdadera decisión de quienes tienen la divisa del club.

Pocos votan

En las elecciones del 2019, sobre un padrón de activos de 84 000 socios sólo votaron 38.663, en lo que se consideró la participación “más activa de la historia boquense”. Veinte mil lo hicieron por la formula encabezada por Riquelme.

El Estatuto del club, en su artículo 6, establece que “el número de socios es ilimitado”, pero el artículo 19 reglamenta que los socios adherentes “tendrán prioridad para pasar a las demás categorías”. El articulo 9 señala que “la CD fijará periódicamente el cupo para esta categoría conforme la política de ingreso, la capacidad del estadio y las altas y bajas que se produzcan”. Boca cuenta, entre socios activos, vitalicios, adherentes del interior y exterior, con un padrón de 314.000 personas. Boca cuenta con un estadio de una capacidad habilitada de sólo 57.200 espectadores -River, de 84.567. El socio de Boca, para entrar a la cancha, tiene que ser activo y, para ser “activo”, tiene que esperar que haya una baja vegetativa de activos, que haya activos que se borren del club o que la Comisión Directiva apruebe su ingreso aun sabiendo de la limitación del ingreso a la cancha .

Los 13.000 socios adherentes que pasaron a activos y que hoy están en litigio en la Justicia son el resultado de esta discriminación. Ha sido utilizada por Macri, bajo la administración Angelici, y ahora por la administración Riquelme.

Los adherentes, por otra parte, sufren una verdadera extorsión si quieren ver a Boca. Pueden acceder a la cancha si hay entradas “remanentes”, pero como escasean, recurren a las entradas de “protocolo”, el nombre de las entradas gratis que se le dan a la barra brava de Boca y que ya ocupan una tribuna entera. La misma barra se las vende a los adherentes al doble de su valor -un negocio millonario que nadie denunció bajo la administración Macri y menos aún en la de Riquelme.

Nada indica que el propósito de ninguno de los dos candidatos sea quitarle el carácter ultracapitalista de la gestión boquense. Nadie habla de un voto pleno de todos los afiliados, nadie habla de eliminar los requisitos financieros para presentarse a elecciones (hoy ser presidente de Boca tiene mayores obstáculos que para ser presidente de la Nación). Nadie habla de retacear el poder mafioso de la barra brava.

Las elecciones pueden ser en diciembre o, si sigue el litigio, realizarse en marzo pero solo decidirá un sector ultra minoritario de los socios de Boca y, naturalmente, el Poder Judicial, ahora bajo el gobierno Milei.

LEER MÁS:

Acerca del artículo “Sobre elecciones en Boca” Por Juan Arrecegor, 06/12/2023.

Elecciones en Boca: entre Macri-Milei y Riquelme-Massa Por Juan Ferro, 17/11/2023.

Suscribite a Política Obrera