Primero de Mayo en el Frigorífico Penta

Escribe Laila Araceli

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Los trabajadores de Penta hicieron una olla popular, posterior a una misa, en las puertas de la fábrica, en el marco del Día Internacional del Trabajador. El locro tenía la finalidad de compartir, pero también recaudar fondos destinados a la compra de medicamentos para aquellos compañeros que no cobran su sueldo ni se les garantizan los tratamientos para enfermedades crónicas de ningún tipo.

A la actividad asistieron casi un centenar de trabajadores de la carne, a quienes acompañaron los trabajadores de la ex Ansabo, ferroviarios, partidos de izquierda, ATE y una delegación de la Lista Gris de papeleros de Kimberly Clark. La posibilidad de realizar un acto o asamblea que propusiera los pasos a seguir en el conflicto y fortalecer la coordinación de las organizaciones presentes, sin embargo, se redujo a una misa en manos del sindicato. La jornada transcurrió sin dejar en claro cómo continuar la lucha por la reapertura de la planta, el pago de los salarios y la cobertura de la obra social.

Los trabajadores, frente a la pandemia, nos encontramos en una crisis económica y sanitaria que abre un camino de deliberación de la clase obrera en su conjunto. La coordinación de aquellos que están luchando por sus puestos de trabajo con aquellos que luchan por sus derechos laborales e integridad física, como en la mayoría de los centros de salud, deben ser las perspectivas a seguir. La federación no puede permitir que Bruzesse continúe desviando la producción de Penta a otros frigoríficos. El conflicto requiere sindicalmente de una medida de acción directa que corte esa situación. Son clave la deliberación e intervención de los trabajadores del gremio en camino al paro nacional y con atención especial en la situación de la carne que recorre Latinoamérica.

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