Organicemos la lucha educativa

Escribe Política Obrera Secundarios CABA

Por un congreso de todos los estudiantes secundarios de CABA.

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El gobierno de Javier Milei ha emprendido una ofensiva final contra la educación pública. En primer lugar, el presupuesto educativo se encuentra congelado, lo que, en un año en el que la inflación proyectada se encuentra por encima del 250 %, equivale a su pulverización. Lo mismo vale para el salario docente.

El gobierno ha eliminado los fondos que financian material didáctico para las escuelas, programas de conectividad, incluso comedores escolares. Las escuelas, que ya estaban en estado de ruina, no podrían ni siquiera mantenerse abiertas.

Mientras tanto, la educación privada -mayormente vinculada a la Iglesia católica- ha sido autorizada a aumentos en las cuotas de hasta el 60 % antes de comenzar las clases. La imposibilidad de pagar las cuotas hará caer buena parte de su matrícula, que irá a la desfinanciada educación pública. Durante el año pasado han cerrado innumerables colegios privados.

Esta destrucción completa apunta al objetivo de la voucherización, ya planteada por el gobierno en la caída Ley Ómnibus. Escuelas “que compiten entre ellas” significa un retroceso político y pedagógico de dos siglos, en el caso de Argentina, hacia la etapa prenacional. El gobierno, con el apoyo de la mayoría de bloques políticos, busca declarar a la educación como “servicio esencial” contra el derecho a huelga.

El brutal tarifazo en el transporte, por supuesto, afecta al conjunto de estudiantes y trabajadores de la educación. Convierte en insostenible la continuidad de los estudios. El desempleo, la inflación y la desorganización económica completa de la familia trabajadora pone en cuestión la posibilidad elemental de asistir al colegio.

En esta situación, la CEB (la “coordinadora”) ha decidido no coordinar nada y guardarse hasta “mejores tiempos”. Los paros convocados por los sindicatos docentes no han sido motivo para una campaña de apoyo por parte de la CEB. Han copiado la política del kirchnerismo de pasividad total frente a los gobiernos de Jorge Macri y Milei. Para ellos, el inicio de clases en este contexto no merece una lucha decidida.

Los estudiantes debemos tomar en nuestras manos la lucha contra el gobierno. Como sucedió antes en innumerables ocasiones. Tenemos las herramientas de las movilizaciones, los cortes de calle e incluso la toma general de los Colegios. Una fuerte lucha al inicio del año lectivo tiene mejores condiciones para derrotar a Milei que los “planes de lucha” dilatados y lejanos en el tiempo.

Política Obrera convoca a todos los centros de estudiantes, agrupaciones y estudiantes a organizar una lucha general al inicio de clases La convocatoria a un congreso estudiantil de la Capital, abierto a todos los estudiantes y preparado previamente con asambleas en los lugares de estudio, podría reforzar ampliamente esa lucha.

Es, principalmente, el lugar para organizar una gran movilización política de los estudiantes junto a los docentes y a los trabajadores hasta liquidar los ataques del gobierno.

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