Vila, Manzano y Eurnekián echan a 29 trabajadores en América

Escribe Luciana Diaz

Los socios de Massa y de Milei.

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El pasado martes la noticia les fue comunicada a los despedidos en diferentes momentos. A algunos ni los dejaron ingresar al canal, a otros los notificaron durante la jornada de trabajo o al terminarla. La patronal advirtió que, si bien echó a la máxima cantidad de empleados que le permite la ley, pretende ejecutar más despidos y presentó un recurso preventivo de crisis que le permitiría ir en ese camino y, además, modificar el convenio.

El conflicto había escalado el 9 de marzo pasado, cuando la empresa dispuso un *lock out *patronal levantando toda la programación, reemplazándola con material grabado, al tiempo que dispensó de presentarse a trabajar a los 249 trabajadores que venían adhiriendo a los paros por mejora salarial impulsados por el SATSAID (Sindicato de trabajadores de la televisión). La empresa explicitó que había tomado la decisión en represalia por la adhesión a las medidas de fuerza por parte de los trabajadores.

La programación reinició esta semana, pero con los 29 despidos y a pesar de los paros que dificultaron la calidad de la emisión. Fueron reiteradas las quejas al aire de los conductores por la falta de producción, los micrófonos abiertos y la mala calidad de las tomas.

La mayoría de los despedidos eran personal jerárquico con hasta 20 años de antigüedad en el canal. Según un comunicado de la empresa, se les pagará las indemnizaciones correspondientes, aunque con las nuevas disposiciones del DNU y la jurisprudencia reciente de la Corte, es difícil saber qué significa eso exactamente.

En América la crisis es atribuida a errores en la programación, como el déficit millonario que generó el programa de Tinelli, pero este conflicto se da en el marco general de vaciamiento de los canales por el paso de la motosierra en la pauta oficial.

La paritaria

El SATSAID está en conflicto con las patronales de la televisión desde hace meses. La Asociación de Teleradiodifusoras Argentina (ATA) y de la Cámara Argentina de Productoras Independientes de la Televisión (CAPIT), no se mueven del 0 % de oferta salarial y por eso son constantes las medidas de fuerzas como los paros de 2 horas por turno, a los que los trabajadores de América habían adherido. El conflicto había tomado mayor notoriedad hace meses, cuando Milei, todavía candidato, se irritó al aire por el ruido detrás de cámara durante una entrevista en A24, que era ocasionado como parte de las medidas de fuerza.

Los salarios de la televisión son una miseria: en el mejor de los casos y con 20 años de antigüedad siguen quedando abajo de la línea de pobreza, mientras que las escalas más bajas no cubren la canasta de indigencia. Aún así las patronales no solo se niegan a una mínima recomposición sino que reclaman una flexibilización laboral a pleno modificando el convenio colectivo.

Los despidos también ocurrieron en otros medios, como canal 9 e IP, propiedad del burócrata sindical Víctor Santa María, la pata “progre” de la CGT, donde también se levantaron programas completos aduciendo la caída de la pauta oficial.

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