Escribe Iñaki Aldasoro
Tiempo de lectura: 2 minutos
Este lunes se realizaron las elecciones de delegados por sector en el ingenio Ledesma - en medio de persecuciones, proscripción a los delegados autoconvocados y ataques de todo tipo al activismo por parte de la comisión directiva del sindicato (SOEAIL), en complicidad con la empresa y el gobierno.
A los delegados autoconvocados no se les permitió ser candidatos y además fueron desafiliados.
Con el escrutinio preliminar, la lista de la conducción del gremio obtuvo 290 votos, los candidatos de los autoconvocados 194 votos y otros candidatos opositores unos 80 votos; también hubo algunos votos nulos y en blanco.
La conducción gremial es responsable política de dejar pasar despidos, ajuste en los salarios y todo tipo de ataques.
Las elecciones tuvieron lugar luego de una asamblea trucha, de la represión de obreros en la puerta por parte de la policía, de aprietes y persecuciones, del cambio de fecha y en un 5 de enero, en pleno receso. Se realizaron además en un cuadro de regimentación absoluta del proceso electoral. La empresa pone a disposición sus instalaciones (una novedad y una injerencia de la patronal) con custodia policial y con la abogada de la empresa como “veedora” de la misma.
El sindicato difundió un vídeo “denunciando” un intento de la izquierda de ‘usurpar’ el sindicato. Los delegados autoconvocados han hecho una experiencia muy cruda con las centrales sindicales que han dejado pasar y avalado todos estos atropellos y ataques. La CTA no ha dicho una palabra sobre todas estas irregularidades.
Los delegados autoconvocados han tomado este resultado como un dato positivo de la relación con los obreros de base.
Se desechó un boicot electoral, y varios candidatos de los autoconvocados fueron refrendados o votados por la mayoría de sus compañeros de sector. La dirigencia dejó pasar sin lucha los más de 300 despidos en un año – la mayor cantidad que se haya producido en décadas; no peleó por activar la cláusula de revisión de la paritaria, haciendo que Ledesma hoy pague uno de los salarios más bajos de la industria azucarera, a pesar de tratarse del principal complejo industrial del país; por último, la dirección del sindicato se dedicó perseguir a cualquier obrero opositor a su política
Este 2026 estará atravesado por grandes desafíos: la reforma laboral -que en los hechos ya está aplicando en Ledesma-, nuevos ataques a los obreros y la amenaza de nuevos despidos, y una paritaria que se empezará a discutir en marzo/abril.
El desafío de mantener la organización obrera independiente de cara a estos acontecimientos, que busque organizar a los trabajadores y que a través de un programa de reivindicaciones logre un confirmar un reagrupamiento para disputar la conducción de los obreros azucareros de Ledesma.
Ingenio Ledesma: fraude y represión Por Iñaki Aldasoro, 02/01/2026.
