Lustramax, ocupada por sus trabajadores

Escribe Gabriel Meggiotto

Tiempo de lectura: 2 minutos

Los trabajadores de Lustramax vienen vienen enfrentando desde hace más de 20 días la decisión de la patronal de llevar adelante 45 despidos. También reclaman por la falta de pago del bono de fin de año, la obra social y pago de salarios en negro. Actualmente la fábrica se encuentra ocupada por sus trabajadores.

El martes 13 de enero, desde las 7 de la mañana, los trabajadores se movilizaron y cortaron la Panamericana junto a organizaciones solidarias de la zona, centros de estudiantes y partidos. Esto ocurrió un día después de que la patronal irrumpiera en una asamblea y, a dedo, le señalara a una abogada a quiénes iba a echar. Esto provocó que se decidiera tomar la fábrica e iniciar un acampe con movilización.

La patronal solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para echar a la mitad de trabajadores del depósito de la empresa. En sus balances, sin embargo, declaró ganancias por 16.000 millones de pesos. Su verdadero propósito es la liquidación de la organización sindical de la fábrica. Los trabajadores denuncian que quieren imponer un modelo de trabajo basado en períodos de prueba eternos, sin organización obrera, sin derechos.

La patronal en Lustramax, como el resto de patronales de la zona norte bonaerense, quiere empezar a practicar la reforma laboral sin que esta se haya aprobado aún en el Congreso, conscientes de que la reforma laboral busca eliminar a la clase obrera como organización política y social, avanzan fundamentalmente para liquidar la organización al interior de las fábricas. Prueba de esto es que, entre los trabajadores despedidos, se encuentran varios activistas. A esto se suma el pago de salarios en negro y la retención de aportes a la obra social.

Por otro lado, los trabajadores denuncian que la producción se ha multiplicado, explicando que la baja productiva de este último mes tiene que ver más con una cuestión de temporada que con “las importaciones del sudeste asiático” que denuncia la patronal en el documento del preventivo de crisis. En una empresa donde los balances dan positivo, donde se sostienen relaciones comerciales con empresas como McDonald’s, Coto y demás. Con excelentes condiciones financieras y maquinaria en condición de producir, lo que práctica la patronal es una provocación enorme a los trabajadores de Lustramax.

El mismo 13 de enero se reunió con el Ministerio de Trabajo y se declararon ilegales los despidos. La patronal, sin embargo, envió una carta negándose a reincorporar a los compañeros.

La única salida al manoseo de las patronales la va a dar la organización obrera. Para conquistar nuestras reivindicaciones y arrancarle a la patronal nuestros derechos. Defender nuestros puestos de trabajo y nuestros sueldos, es necesario pasar a la ofensiva y llevar adelante acciones de lucha como la toma de fábrica que se está desarrollando ahora mismo para imponer nuestras condiciones.

Revista EDM