Escribe Pablo Busch
Luchemos por un comité único de lucha que convoque a la huelga general en todas las plantas de la empresa.
Tiempo de lectura: 4 minutos
La crisis de pagos de Granja Tres Arroyos, la principal empresa avícola del país, sigue sin resolución. La novedad es que, en las plantas de Pilar y Capitán Sarmiento, que sostenían la producción de la empresa mientras las plantas de Córdoba y Entre Ríos estaban en huelga, los trabajadores dijeron basta y pararon la producción. En las granjas productoras, el sindicato de los trabajadores rurales, UATRE, se bajó de la huelga general que había convocado contra los atrasos. Los trabajadores seguían manteniendo medidas de trabajo al 50% en algunas de las granjas, mientras la empresa divide a través de pagos selectivos de las cuotas adeudadas.
La planta ubicada en la localidad del interior de la Provincia de Buenos Aires es una de las más grandes del grupo GTA. A pesar de los atrasos sistemáticos en los pagos y de las huelgas de las otras plantas, los trabajadores de esta planta venían sosteniendo la producción. Sin embargo, desde el lunes, un sector de los trabajadores tomó la decisión de emprender la lucha. Aunque algunos pequeños sectores siguieron trabajando, especialmente los de menor antigüedad, la mayoría de la planta se volcó a la lucha, confirmando asambleas masivas.
La empresa respondió ofreciendo un cronograma de pagos, en el que se compromete a pagar las deudas que tiene con los trabajadores (aguinaldo, vacaciones, cuota alimentaria, aportes, etc.) también en cuotas. Los trabajadores rechazaron la propuesta y se inclinaron por seguir la huelga. Un sector que venía trabajando discutió sumarse a la lucha, pero la empresa les ofreció pagarles dos cuotas juntas de la deuda el día de ayer, lo que los forzó a seguir trabajando. Pero tampoco les pagaron.
El día de hoy, la Policía Bonaerense desplegó un operativo intimidatorio sobre los trabajadores que dejó en forma permanente frente a la planta. A la vez, la empresa comunicó que iniciaría una causa de desafuero a tres de los delegados de la planta, por lo que les prohibiría el ingreso a partir de hoy. La empresa recurre a cada una de las herramientas antihuelgas de la Ley Bases, del decreto 70/2023 y de la futura reforma laboral, que están al servicio de que la clase obrera no levante cabeza, en medio de una ola de despidos, suspensiones y conflictos que crece sin parar.
Los trabajadores de Pilar están en una situación similar a la de Capitán Sarmiento. Entraron varias veces en huelga aún sin el acompañamiento del STIA. Esta semana la situación detonó: los atrasos en los pagos se vuelven insostenibles en el tiempo. Trabajadores que salen de vacaciones sin cobrar, familias que no cobran las cuotas alimentarias (¡que se descuentan del salario!) hicieron explotar la situación.
Solo continúa trabajando un pequeño sector del depósito que trabaja en cámara de frío, bajo la amenaza de perder el plus de frigorías y las horas extras del fin de semana. Por ahora, los trabajadores prefieren mantener el conflicto dentro de la planta, realizando un piquete en el portón, aunque la situación es de carácter general.
La asamblea general de planta de la semana pasada había resuelto cortar los accesos a la ciudad y al siguiente día cortar la Ruta Nacional 14. El solo anuncio del piquete sobre la ruta nacional generó un megaoperativo de Prefectura para evitarlo, la intervención directa del Gobernador Frigerio para que se levante la medida, y el adelanto de dos cuotas de pago de la deuda de parte de la empresa.
A partir de la intervención de la provincia, los trabajadores lograron que la empresa se comprometa a pagar los días de huelga que fueron dos semanas completas, lo que sienta un precedente favorable para todos los trabajadores del grupo. La planta está faenando con un límite establecido, aunque el compromiso de continuidad es precario. La planta entrerriana es un volcán a punto de estallar.
En las granjas productoras de pollo los trabajadores también cobran atrasado, en cuotas y les adeudan un montón de ítems. UATRE había anunciado una huelga general hasta que se regularicen los pagos, pero se bajó de la misma después del compromiso de pagos en cuotas de parte de la empresa ante el Ministerio de Trabajo. (El compromiso de pagos en cuotas es igual para todos). Los trabajadores siguieron en su mayoría de paro.
En los últimos días la empresa volvió a incumplir el cronograma de pagos y las granjas comenzaron a trabajar solo al 50%. UATRE esperaba hasta el momento de escribir esta nota la notificación de un nuevo cronograma de pagos que la empresa ya incumplió.
En medio de un crecimiento récord de las ventas de pollo, en detrimento del consumo de carne vacuna, y con exportaciones a todo el mundo, la crisis de Granja Tres Arroyos no tiene una relación directa con la recesión y la apertura de importaciones del Gobierno de Milei. Es un quebranto que habrá que verificar pero que responde a las fallas en la administración de la empresa.
Una lucha de conjunto debe partir por rechazar cualquier medida que descargue la crisis sobre los trabajadores, la formación de un comité de lucha nacional conformado por delegados electos de todas las plantas y la formación de una comisión obrera de control de los libros contables de la empresa, que de prioridad absoluta al pago de los salarios y las deudas con los trabajadores.
Granja Tres Arroyos: piquetazo de los trabajadores en Concepción del Uruguay La crisis de agudiza y los trabajadores sacan la lucha a las calles. Por Pablo Busch, 21/01/2026.
