Escribe Pablo Busch
La crisis de agudiza y los trabajadores sacan la lucha a las calles.
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La crisis de la empresa Granja Tres Arroyos viene de largo. En 2024, la empresa presentó un Preventivo de Crisis para reducir los salarios de los trabajadores, algo que el Sindicato de la Alimentación aceptó sin lucha pero que desató una rebelión entre los trabajadores de la planta de Entre Ríos. Finalmente la reducción salarial se terminó aprobando, pero los atrasos en los pagos de salarios, aguinaldos, cargas sociales, cuotas alimentarias, continuó. La empresa cerró a fin de año el Frigorífico Beccar, también localizado en Entre Ríos, a la vez que era denunciada por los trabajadores de las granjas productoras por desabastecerlas de alimentos para los animales.
Hasta fines de diciembre la empresa venía pagando las quincenas en cuatro cuotas, lo que equivale a pagar el salario mensual en ocho partes. Pero ese esquema tampoco se cumplió y desató otra rebelión en la planta de Concepción del Uruguay, la única donde los obreros tienen un marco de organización independiente del sindicato. Los atrasos en los pagos desataron paros autoconvocados en las plantas de Pilar, paros en la planta de Córdoba, paros de UATRE en las plantas productoras, paros en Capitán Sarmiento y actualmente en Wade, la planta de la ex Cresta Roja que fue adquirida por el grupo GTA.
La empresa y el STIA de Concepción del Uruguay comprometieron un nuevo esquema de pagos, que con la llegada del 2026 directamente no se cumplió. Los delegados de la planta convocaron, después de casi dos semanas de huelga, a una asamblea general de los trabajadores para impulsar sacar el conflicto a las calles. La asamblea masiva aprobó la propuesta, con un primer corte del acceso a la ciudad de Concepción del Uruguay y si no hay respuestas un corte de la Ruta Nacional 14.
El primer piquete se desarrolló en forma contundente, cortando la rotonda principal de la ciudad, con el apoyo del pueblo. La patronal soltó lastre pagando rápido dos cuotas de la deuda -que incluye vacaciones, aguinaldo, quincenas, cargas sociales, etc.-, pero los trabajadores rechazaron volver a trabajar y decidieron continuar con el plan de lucha.
La huelga y el piquete de los trabajadores de Granja Tres Arroyos Entre Ríos, en medio de una ola de conflictos que crece en todo el país, es una referencia para todos los trabajadores del grupo, que bajo la orientación del Sindicato de la Alimentación son llevados a continuar trabajando a pesar de los múltiples incumplimientos de la empresa.
La decisión de la asamblea de sacar el conflicto a la calle expresa una maduración en la comprensión de los trabajadores de los intereses en juego: una clase capitalista que en su conjunto impulsa una contrarreforma laboral en los lugares de trabajo, una clase obrera que da pelea con las herramientas que tiene y una burocracia sindical que representa legalmente a los trabajadores, pero que es funcional a los intereses del capital.
