Incendios en Patagonia: una catástrofe anunciada

Escribe Elena Florín

Tiempo de lectura: 4 minutos

En pleno ascenso de la Inteligencia Artificial y la robótica en el mundo; del avance de la genética y de todo lo que todavía la humanidad puede apreciar, los incendios en la Patagonia siguen su curso destructivo e imparable y sólo la lluvia podrá apagarlos, expresan los brigadistas que siguen firmes combatiendo al fuego con sus escasos recursos.

Pero la lluvia no llega. Hoy en Bariloche el cielo aparecía colmado de nubarrones, pero a pesar de las expectativas no llovió. Luego de meses de sequía e imprevisión, los incendios avanzan y la lluvia no llega. El fuego consumió 230.000 hectáreas patagónicas en los últimos meses. Sólo en Chubut, se quemaron 45.000 hectáreas desde diciembre del 2025. Para dimensionar la extensión de estos incendios, el área afectada equivale a veinte veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires. En comparación con años anteriores, el incendio actual casi triplica la cantidad de hectáreas arrasadas respecto de la marca más alta anterior.

Cholila, una población de 3.000 habitantes del departamento de Cushamen, se encuentra cercada por dos focos ígneos. Al norte por el que se inició en enero en Epuyén; por el sur, el que comenzó en diciembre en el Parque Los Alerces. Cholila estuvo sin provisión de agua potable por una semana entera a causa de la crisis hídrica que vive la zona, pocos días antes de que llegara el fuego. Hoy el pueblo se encuentra en alerta máxima, con caminos cerrados y organizando brigadas autoconvocadas para combatir el fuego ya que el auxilio estatal no existe. La gente no come, no duerme, está agotada, enfrentando a las llamas desde la madrugada hasta la medianoche. Otra localidad cercana, Esquel está próxima a ser afectada y se prepara para defenderse.

Los gobernadores y un “reclamo” tardío

Los gobernadores de las provincias afectadas -Alberto Weretilneck (Río Negro), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego)-, realizaron una conferencia de prensa, a más de un mes de iniciados los incendios.

Reclaman a la Nación la declaración de la “emergencia ígnea”, que habilita al Ejecutivo a la asignación de recursos extraordinarios para combatir los incendios. Los gobernadores “esperan recibir fondos urgentes de Nación no solo para prevenir sino para combatir los incendios”, según expresó Melella, de Tierra del Fuego. Esperan que el presidente, que trucó una foto fingiendo que saludaba a los brigadistas, pero nunca pisó la Patagonia incendiada, sino que, en plena catástrofe, cantó y bailó con su ex novia en Mar del Plata, les envíe recursos que todavía les retacea. El gobierno liberticida y ecocida favorece la extranjerización de las tierras, la habilitación a comprar por monedas los territorios incendiados y toda clase de negocios capitalistas -madereros, mineros, inmobiliarios- que se beneficiarán con esta catástrofe. La modificación de leyes protectoras como la ley de glaciares, la prohibición del cambio de uso de las tierras quemadas y la que limita la compra de territorios a capitales extranjeros, es el programa de Milei. No va a disponer de recursos para combatir incendios porque los requiere para cumplir con el pago a los acreedores de la deuda pública.

Los gobernadores completaron el planteo pidiendo mano dura... ¡contra los turistas!

Desde el 2021 se declararon varias veces emergencias ígneas. La primera durante el gobierno de los Fernández. En Rio Negro se declaró dos veces durante 2025. La mesa política del gobierno nacional ´evaluará´ el reclamo de los gobernadores y podrían incluirlo en el temario de las sesiones extraordinarias. En el proyecto que estarían preparando autorizarían a “disponer de los recursos presupuestarios disponibles” y a que “el Poder Ejecutivo afecte partidas previstas en la ley de presupuesto con otro destino”; no sea cosa de afectar el “equilibrio fiscal”.

Se supone que la declaración de emergencia facilita la movilización de fondos y personal para combatir el fuego. También establece la prohibición de hacer fuego y endurece las acciones legales (penales y patrimoniales) contra responsables, para disuadir conductas negligentes.

Pero la responsabilidad del gobierno nacional en esta catástrofe es absoluta. Primero, desfinanció Parques Nacionales y con ello, el combate al fuego. Hizo recortes del 68% de recursos en 2025 y alcanzarán el 70% para 2026.

En segundo lugar, al asumir en diciembre de 2024, nombró a Cristian Larsen al frente de Parques Nacionales que no tenía ningún conocimientosen el manejo de Parques, pero persiguió y encarceló a varios miembros de las comunidades mapuche. Fue reemplazado a mediados de 2025 por Sergio Martín Álvarez, un arquitecto experto en administración de trenes.

El presidente disolvió el "Fideicomiso Financiero y de Administración para la administración del ‘Fondo Nacional del Manejo del Fuego'", que dejó sin recursos al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Ese dinero pasó a manos del Ministerio de Seguridad que entonces conducía Patricia Bullrich.

Milei también desactivó el proyecto Comando Unificado, una base bautizada Las Golondrinas, planificada para combatir incendios forestales en la Patagonia que incluye a Río Negro, Neuquén y Chubut. Se trata de otra cuestión clave a la hora de controlar el fuego. El plan preveía cámaras de detección de incendios desarrolladas por INVAP, un avión observador equipado con tecnología infrarroja que podía ser utilizado por las provincias miembro, camiones cisterna, maquinaria vial y también drones policiales para el monitoreo aéreo.

La responsabilidad del gobierno nacional se manifiesta en el negacionismo del cambio climático. La Patagonia está particularmente afectada por el cambio climático que empeora año tras año. Altas temperaturas, falta de lluvias, fuertes vientos que secan aún más la vegetación, producen extremos riesgos de incendios. El paisaje maravilloso se convierte en penosos páramos. La biodiversidad se extingue, los glaciares de deshielan.

Los pueblos que están abocados al combate directo o a la colaboración con los brigadistas y los evacuados se movilizan contra las autoridades responsables.

La salida es organizarnos para derribar este régimen criminal que nos lleva a la barbarie.

Revista EDM