Escribe Alejandra del Castillo
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Esta semana se dio a conocer la condena a perpetua al clan Sena por el brutal femicidio de Cecilia Strzyzowski. En noviembre del año pasado, un jurado popular había encontrado culpables a César Sena -en calidad de autor del homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género- y a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, como partícipes primarios del crimen.
La condena se extendió también a sus colaboradores, Gustavo Obregón y Fabiana Cecilia González, por encubrimiento agravado, con penas de hasta cinco años y diez meses de prisión efectiva, y al casero del campo al que fueron trasladados los restos de la joven, por encubrimiento simple con una pena de dos años más diez meses de prisión en suspenso por encubrimiento simple.
El femicidio de Cecilia conmovió a la provincia de Chaco, pero también a todo el país. El 2 de junio de 2023 fue vista por última vez entrando a la casa de los Sena. Luego de asesinarla, intentaron desaparecer el cuerpo quemándolo en uno de los campos que tenía la familia. La rápida denuncia y actuación de la mamá y familiares de Cecilia permitió desarticular las maniobras de impunidad del clan Sena. Enfrentaron amenazas y distintas acciones de amedrentamiento.
El matrimonio Sena tenía estrechos lazos con el exgobierno de Capitanich y se valieron de sus recursos económicos y políticos para intentar borrar todo rastro de Cecilia. Tuvieron lugar masivas marchas reclamando la aparición de Cecilia y el juicio y castigo cuando se conoció su trágico destino.
El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, resaltó el fallo judicial tras conocerse la condena a perpetua del clan Sena, calificándolo como un paso clave contra la violencia de género y la impunidad. Sin embargo, esto resulta una impostura total al tratarse de un aliado del gobierno libertario, que lleva adelante una cruzada contra los derechos de las mujeres y niega la existencia de la violencia de género y los femicidios en nombre de la "igualdad ante la ley". Lo mismo cabe para Patricia Bullrich, impulsora de la reforma del Código Penal, quien celebró la condena afirmando: "Quedan presos de por vida, donde tienen que estar".
En memoria de Cecilia tenemos que seguir la lucha contra los femicidios y la violencia contra las mujeres enfrentando a sus responsables, el Estado y los gobiernos y denunciando a este régimen social feminicida.
