Cierre de FATE: un golpe de Estado patronal

Escribe Pablo Busch

Por la reapertura de la planta, la reincorporación de todos los trabajadores y la apertura de cuentas de toda empresa que suspenda o despida.

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Desde el fin de semana del Carnaval se había instalado del rumor de un posible cierre de FATE, al tomar estado público un aviso que la empresa hizo a los administrativos de que no se presenten a trabajar. En la madrugada de hoy, un sector que debería haber ingresado en el día de la fecha, luego de las vacaciones, la parada técnica de la fábrica y la puesta a punto de las líneas, se encontró con cadenas y candados en los portones de ingreso y con un fuerte operativo policial. Por medio de un afiche, la patronal anunciaba el cierre de la planta y el despido de todos sus trabajadores. Otro sector de los trabajadores se anotició de su despido en vacaciones.

Poco después, los trabajadores presentes iniciaron una ocupación de la fábrica, luego de un choque con la policía bonaerense, que incluyó una tentativa de detener a Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA. En horas del mediodía, la Secretaría de Trabajo de la Nación convocó a una ´mediación´. Durante la jornada, mientras contingentes de trabajadores de la zona norte iban llegando a la planta a traer su solidaridad, el Ministerio de Trabajo de la Provincia primero y luego la Secretaría de Capital Humano dictaron sendas conciliaciones obligatorias sin que mediaran audiencias. Plantea “retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales". Es una maniobra de enfriamiento en vísperas de un paro general, y con una crisis en la sanción de la reforma laboral como consecuencia del fraude del artículo acerca de enfermedades laborales. Los trabajadores anunciaron que sostendrán la permanencia dentro de la planta hasta su efectivo cumplimiento.

El directorio de la empresa alega que "los cambios en las condiciones del mercado" son el motivo del cierre. La UIA salió a respaldarlo en un texto donde ´lamenta´ la pérdida de 65.000 puestos de trabajo; “FATE no es un caso aislado”, dice. La UIA apunta que “la experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas”. La central patronal se sube al carro de las guerras arancelarias atrapada por sus contradicciones. El Gobierno, en cambio, observa razonablemente con suspicacia el anuncio del cierre de FATE.

FATE ha logrado obtener en los últimos dos años una considerable rebaja de los impuestos. Asimismo, impuso centenares de despidos y un congelamiento salarial que se prolonga desde hace 14 meses, incluso con acuerdos con el SUTNA. El cierre se produce a pesar de que la empresa forzó un cambio de régimen de trabajo que representó una verdadera reforma laboral. En la lista de próximos cierres de industrias hay anotados varios pesos pesados más.

El cierre de la fábrica es funcional a la contratación masiva de nuevo personal bajo las condiciones draconianas del nuevo estatuto patronal. Mientras otras empresas posponen los despidos para valerse de la nueva ley, FATE precipitó el cierre en medio de una semana convulsionada. Ha anunciado la compra de una parte del predio que ocupa FATE por 27 millones de dólares por parte de Aluar, del mismo grupo. “Según detalló Aluar, el sector comprado está vinculado a instalaciones que la compañía ya ocupaba hasta ahora como locataria y no afecta el área productiva de la planta” (El Cronista, 18/2).

“Las condiciones del mercado” que alega la patronal no son responsabilidad de los trabajadores, sino de los capitalistas. Su propósito estratégico es desvalorizar la fuerza de trabajo. La ´burguesía nacional´ de los Madanes, en medio del ´industricidio´, mantiene en su poder la mayor parte de la deuda pública, revalorizada por las manipulaciones financieras del gobierno.

Llamamos a acompañar la ocupación de FATE y al resto de los trabajadores de la industria del Neumático y a toda la clase obrera. A seguir el camino de la ocupación de todas las empresas que suspendan, despidan o cierren. Que los capitalistas abran sus cuentas. Con estos reclamos llamamos a intervenir en el paro que convoca la CGT.

Impulsemos una huelga general en defensa del trabajo y de las conquistas de la clase obrera.

Revista EDM