Penta: a 100 días de lucha, los trabajadores siguen firmes por sus puestos de trabajo

Escribe Eme Ku

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Este jueves 18, los trabajadores del frigorífico Penta, de Quilmes, protagonizaron una nueva jornada de lucha. Nuevamente, arrancando desde plaza Alsina, la movilización llegó a la subida del puente Pueyrredón.

Una aguerrida columna del Penta fue acompañada por organizaciones de lucha. Entre ellas, una delegación del Polo Tendencia de Avellaneda, que venían de movilizar al Municipio por reivindicaciones barriales.

A casi 100 días del conflicto, la patronal no acerca ninguna alternativa a su decisión inicial de desprenderse de la comisión interna y otros 20 trabajadores, como primera condición para discutir la reapertura de la planta, ubicada en Camino General Belgrano y Pasco, en la localidad de San Francisco Solano.

El día previo al corte del Puente, la patronal se ausentó sin previo aviso a una audiencia de partes en el ministerio de la provincia de Buenos Aires. Es una nueva provocación a los trabajadores, ya que los delegados tuvieron que trasladarse hasta La Plata, cuando están sin cobrar 6 quincenas. Esta provocación se suma a la efectuada por una patota, que hace un par de semanas atrás arremetió a los tiros desde adentro de la planta contra los trabajadores que se encontraban en la puerta, dispuestos a hacer una asamblea. Esto no mereció ni una acción del Sindicato, ni Intervención alguna por parte del Estado, ocupado en cercar Villa Azul y las barriadas obreras. El Estado deja correr, garantizando la impunidad de Bruzzese. De hecho, está asistiendo con ATP a los otros dos frigoríficos pertenecientes al propio Bruzzese La Huella y La Carolina. Mientras, Fetsicara -la Federación a la que adhiere el sindicato donde se encuentra enrolada la CI del Penta- le ha restado prácticamente todo el apoyo a este conflicto.

Estos 100 días de lucha son sostenidos por la enorme voluntad de los compañeros de la base, que se convocan prácticamente a diario en las puertas del frigorífico, para escuchar y debatir las novedades, e impulsar el fondo de lucha con alcancías en la ruta, y recorriendo fábricas y dependencias estatales. Los trabajadores reclaman que las ATP que el Estado ha destinado a rescatar multinacionales, sea utilizada para garantizar un ingreso mínimo a los 240 trabajadores.

A expensas del anuncio de Fernández de la expropiación a Vicentín, los obreros vieron la posibilidad que el Estado intervenga en este conflicto, expropiando el Penta para entregárselo a los trabajadores. Aunque los límites de la medida gubernamental se vieron inmediatamente, golpeando esa expectativa. La izquierda plantea, introduciendo una confusión enorme, la consigna de “hagamos como en Vicentín”, embelleciendo las maniobras del FdT, confundiendo un rescate a la patronal con una medida progresiva para los trabajadores.

Al cierre del corte, los delegados dejaron clara la necesidad de profundizar la movilización y las medidas a tomar. Plantearon una movilización a la quinta de Olivos, virtual sede actual del gobierno.

Es urgente la necesidad de que el sindicato de la Carne y la Federación lancen un paro nacional en apoyo a esta lucha y a las de otros establecimientos, por salario y por condiciones de higiene y salubridad.

El Estado debe intervenir inmediatamente para garantizar los salarios, las quincenas adeudadas y hacia adelante, el blanqueo de toda la planta de trabajadores, y la reapertura de la planta en pleno funcionamiento, que es una actividad esencial, vital, para que las masas enfrenten la pandemia. Bruzzese ha planteado, en la última negociación a la que se presentó, la eliminación de la CI y la colocación de un interventor. El único que debe ser intervenido es él, por violar todas las disposiciones que lo obligaban a funcionar, el abandono ilegal del abono de salarios y el ataque a la organización obrera. La necesidad del control obrero de los libros contables del frigorífico es la garantía para asegurar todas las reivindicaciones obreras exitosamente.

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