“Santa Evita”: restaurante “militante” ... contra los trabajadores

Escribe Fede Silver

Tiempo de lectura: 2 minutos

Los trabajadores del restaurante Santa Evita, del barrio porteño de Villa Crespo, se están organizando contra una serie de atropellos por parte de los dueños, quienes detrás de una retórica “nacional y popular” han hecho gala del repertorio completo de maniobras patronales contra los trabajadores en tiempos de pandemia.

Al comenzar la cuarentena, en el mes de marzo, ya se habían trabajado 20 días de ese mes. Sin embargo, el salario fue abonado recién en la segunda quincena de abril, un mes más tarde, cuando los dueños obtuvieron un crédito blando por parte del estado. Mientras en sus redes sociales promocionaban venta de locros para pagar los salarios adeudados (“Mientras ciertos empresarios, por no ganar un poquito menos, despiden laburantes a mansalva, acá en el Santa Evita apelamos a la salida colectiva”, escribían), lo cierto es que los dueños se quedaron con el dinero recaudado. Misma actitud tomaron al promocionar sus comidas por el Día del Trabajador. Perfidia patronal en su máxima expresión.

El prontuario de estos patrones de discursiva “popular” no comienza en cuarentena, ya el año pasado esperaron a diciembre para otorgar los aumentos de sueldo que, por ley, deberían haber otorgado en agosto. Mientras retienen los recibos de sueldo desde febrero, no han pagado el bono salarial de enero y adeudan los aportes a la obra social desde febrero, es decir, más de un mes antes de que estallase la pandemia. En medio de una crisis sanitaria de las proporciones que estamos atravesando, los dueños del “Santa Evita” no solo no pagan salarios, sino que juegan con la vida y la salud de sus trabajadores.

Según comentan trabajadores despedidos que hoy se organizan contra esta patronal, el restaurante ha facturado en mayo una cifra por encima del millón de pesos, sin pagar alquiler, sin entregar facturas (o sea, sin pagar impuestos) y con tan solo seis empleados a medio sueldo, pues se han servido de dinero estatal para cubrir la otra mitad. Con tan solo lo recaudado el 25 de mayo -180 mil pesos- habría bastado para poner al día a los trabajadores.

Finalmente, ante las intimaciones de un grupo de trabajadores, los dueños han desestimado sus reclamos y les han prohibido la entrada a sus puestos de trabajo, reemplazándolos por trabajadores en negro. Debemos visibilizar este reclamo. Todo el apoyo a los laburantes del Santa Evita. La patronal debe ponerse al día con salarios y aportes, y reincorporar a todos los trabajadores desplazados.

Suscribite a Política Obrera