La militarización en los campus de EE.UU. y la Doctrina de Seguridad Nacional

Escribe Iara Bogado

Tiempo de lectura: 4 minutos

CalMatters, un periódico de California, realizó una investigación en los colegios y universidades públicas del estado ya que su ley dice que la policía del campus sólo puede tener y usar armamento militar en caso de que la universidad crea que no hay otra forma de mantener el orden civil, así como expresarlo de forma pública y clara. Esta última parte no se cumplía en los informes analizados de 2025, así como se descubrió el uso de armas no permitidas por el estado en la Universidad Estatal de San José y la Universidad Estatal de San Francisco.

Esta militarización de los campus es propiciada tanto por los rectores, como por la Junta directiva del Estado de California y por supuesto por parte del gobierno del Partido Demócrata que se dice opositor a Trump. Su ley expresa que deben ser publicados los informes anualmente y han optado por hacer ojos ciegos a la situación que la incumple. El equipo encontrado es de grado militar: “incluye cientos de rifles semiautomáticos, miles de municiones que contienen el mismo químico que los chiles y cientos de miles de municiones de rifle” (Calmatters, 8/7), la universidad California State Monterey Bay inclusive tiene drones, la universidad estatal de San José posee 33 granadas lacrimógenas, que pueden causar daños psicológicos y fisiológicos, así como una ametralladora, según la investigación. Más de 25 universidades públicas poseen rifles semiautomáticos.

En el Mt. San Antonio College, un community college del sur de California, hubo una gran manifestación estudiantil en contra de la compra de estos rifles, los estudiantes aseguraban que era para acallar a las disidencias políticas y cualquier tipo de protesta, en palabras del vocero estudiantil, Tlatoāni Alvarado: "Los campus universitarios son un punto focal para donde nuestro activismo puede traducirse en un cambio en el mundo real" (Calmatters, 8/7). Lograron evitar esa compra, pero reconocen que es una lucha en curso y que en cualquier momento puede volver a ocurrir a sus espaldas.

En la UCLA, la policía del campus utilizó 71 veces durante el ciclo 2024-25 dispositivos acústicos de largo alcance conocidos como "Voz de Dios" para reprimir las protestas estudiantiles contra el genocidio en Gaza.

Esta represión universitaria no es un fenómeno aislado de California porque es parte de la misma ofensiva que Trump ha lanzado a escala internacional. La militarización en los lugares de estudio superior ocurre porque los campus son semilleros del pensamiento marxista, como expresó el estudiante Alvarado, el activismo se desarrolla y propicia en estos ámbitos. El 17 de este mes, en medio del mundial, el presidente estadounidense llamó a reavivar la doctrina de "Seguridad Nacional" e invitó a más de sesenta países a participar de una conferencia, en la que el gobierno de Javier Milei estuvo presente. El objetivo principal fue volver a hablar de "terrorismo político" y explícitamente se refirieron a la izquierda “transnacional” y a las ONG como principales peligros para la "seguridad nacional", una vez declarados el "enemigo interno". El jefe de Departamento de Estado, Marco Rubio, expresó que "durante demasiado tiempo nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego en lo que respecta a la violencia extremista proveniente de la izquierda política". Landau, el subsecretario de estado de EE.UU., rememoró los 70' con esperanza y dijo: "puede ser derrotado porque fue derrotado".

La doctrina de Seguridad Nacional no es una figura retórica: fue la matriz que justificó las dictaduras del Cono Sur entre los 70 y los 80, con secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas coordinados entre los propios estados con el aval de Washington, el Plan Cóndor. Rubio no dejó lugar a dudas sobre la continuidad: nombró a Montoneros y Tupamaros como ejemplos de organizaciones que hoy entrarían en la categoría de amenaza terrorista. Como parte de la misma estrategia, ya funciona el Escudo de las Américas, la alianza militar y de seguridad que Trump anunció en marzo de este año bajo la excusa de combatir a los carteles del narcotráfico. La integran trece países -entre ellos Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Paraguay- y en agosto se suma Colombia, tras la invitación formal que le extendió el secretario de Guerra de EE.UU, Pete Hegseth. Junto con las intervenciones en Venezuela y Cuba, el objetivo es convertir a América Latina en un gran protectorado. Sin embargo, gracias a estos protectorados y a la manipulación mediática, por ejemplo el Honduras Gate del cual participó Milei, ya no son necesarias las dictaduras. Los gobiernos de turno nos dicen abiertamente sus planes de exterminio, como en el caso de Palestina o Irán. Mientras sigamos esperando, nos seguimos acercando a nuestro propio exterminio. El primer paso lo marcaron los estudiantes de Mt. SAC saliendo a manifestarse de inmediato. Es necesario eliminar el fascismo desde el huevo de la serpiente. La burguesía ya nos ha dicho su plan y ha cerrado filas. Frente a esto, la única salida es la organización independiente de la clase obrera y la lucha por el poder a través de la construcción de un partido revolucionario.

Fuentes:

https://calmatters.org/education/2026/07/california-campus-police-military-weapons/

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