Córdoba: la “carta abierta” del intendente es una provocación

Escribe Damián Salcedo

Apoyemos la lucha de los municipales.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Con el cínico título de “A la ciudad la recuperamos con diálogo y trabajo, sin violencia ni agravios”, la Municipalidad de Córdoba publicó una carta abierta destinada a desprestigiar las asambleas y marchas que, por estos días, protagonizan los empleados municipales en defensa de sus derechos laborales, ante el feroz ajuste lanzado por el intendente Llaryora. El texto mismo de la carta confiesa nítidamente su propósito de debilitar la resistencia de los trabajadores ante el ataque en curso.

Los funcionarios responsabilizan a los municipales de alentar el “conflicto permanente” por la pérdida de supuestos “privilegios”, ya que, según la carta, no entienden que el “esfuerzo debe ser de todos”. El texto señala que los empleados del municipio deberán asumir, de ahora en más, que (la) “violencia y los gritos no serán aceptados”. Además, acusa a quienes se movilizan contra los planes antiobreros de Llaryora de actuar “con prepotencia y actitudes violentas (que) desprecian y agravian el patrimonio de la ciudad”.

En el colmo de la hipocresía, la carta afirma que la Municipalidad “no tiene dueños sectoriales” sino que sus “únicos dueños (son) los cordobeses”, y que “tampoco permitiremos un cogobierno” (con el sindicato de los municipales, el Suoem).

Sin mencionarlas expresamente, la carta justifica las medidas contra los municipales (rebaja salarial a partir de la reducción de la jornada laboral, retiro de credenciales a inspectores de tránsito, congelamiento de vacantes, jubilaciones anticipadas, contratación de personal precarizado, equiparación hacia abajo del salario de los docentes municipales, entre otras), alegando que se trata de decisiones “en beneficio de toda la ciudadanía”.

Hace dos meses atrás, la justicia del gobernador Schiaretti, mentor del intendente Llaryora (ambos enrolados en el peronismo de Hacemos por Córdoba), imputó a integrantes de la comisión directiva del Suoem por no haber observado la cuarentena, luego de que participaran de una protesta callejera. Fue un intento de amedrentar al conjunto de los municipales, lo cual no dio resultado: en las últimas semanas, los municipales ganaron las calles en masivas movilizaciones. Ante este fracaso, Llaryora busca por medio de comunicados oficiales descalificar ante la opinión pública a estos trabajadores.

La pretensión del intendente es avanzar en una liquidación completa de las conquistas que los municipales supieron ganarse mediante memorables jornadas de lucha. Si detrás de este ataque se encuentra el quiebre de las finanzas municipales, hay que decir que ese desfalco es el producto de la orientación capitalista que han tenido las sucesivas administraciones, esto es, la de colocar los recursos de la municipalidad al servicio de los grandes grupos económicos que operan en la ciudad. Si ha habido un “cogobierno”, este ha sido con esos intereses concentrados, que siguen siendo los verdaderos “dueños sectoriales” de la Municipalidad, no “los cordobeses”. Con un municipio subordinado a estos intereses no va a haber ningún “mayor bienestar para todos” ni mucho menos se podrá sacar a Córdoba capital “del estancamiento y (el) atraso”, como reza el infame texto llaryorista.

Ante los ataques del tándem Schiaretti-Llaryora, la lucha de los municipales debe profundizarse y gozar del apoyo de todo el pueblo trabajador de nuestra ciudad. Una derrota de los municipales le daría al intendente recursos políticos para aplicar a mansalva tarifazos e impuestazos confiscatorios sobre la población laboriosa, tornando aún más intolerables sus condiciones de existencia. Ya se sabe que el saneamiento de las cuentas públicas que encaran las gestiones burguesas lejos está de basarse en el esfuerzo “de todos”: están apuntadas a una reestructuración social anti obrera.

Alentamos el triunfo de los trabajadores municipales por sus legítimos reclamos y bregamos por el apoyo popular a su lucha, contra las políticas de gobiernos patronales en crisis.

Para el pueblo explotado una superación progresiva de la decadencia capitalista solo puede empezar a gestarse con la coordinación de las luchas obreras y populares. Impulsemos un congreso de trabajadores por la plena realización y vigencia de sus reivindicaciones e intereses.

Suscribite a Política Obrera