Mondelez Victoria: no al adelantamiento de vacaciones

Escribe María Victoria

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La patronal de Mondelez avanza sobre las condiciones de trabajo, esta vez adelantando las vacaciones en su planta de Victoria para las tres primeras semanas de noviembre, en los sectores de chocolate, caramelo duro y Beldent. El adelantamiento de las vacaciones no solo desarma los planes de descanso de los trabajadores junto a sus familias y los obliga a confinarse en sus casas; responde a criterios de adecuación de esos sectores, luego de que batieran récords de producción. En algunas líneas, como chocolate, la producción ha aumentado un 50% y así el ritmo de trabajo: “no entra un chocolate más”. Ese sobrestock es posible solo gracias a la rotación de sectores y turnos para concentrar la producción en determinado producto: líneas que durante semanas estaban paradas vuelven a producir con jornadas de 12 horas.

La patronal ha vuelto a los turnos de 8 horas, cuando hasta hace un mes se adelantaba 30 minutos la salida para así evitar el contacto entre los turnos. Hoy la salida adelantada queda a discreción de la empresa, o sea, para aquellos que no operen máquinas. La sobreproducción que empuja a los trabajadores a aumentar el ritmo de trabajo y a realizar jornadas de 12 horas, los obliga al cruce el turno y romper el encapsulamiento tomando contacto con otros trabajadores del turno siguiente.

Mondelez, como ocurre en otras empresas esenciales, desconoce los contactos estrechos de los casos positivos y sospechosos para así evitar la entrega de licencias: la patronal se escuda en haberles provisto de mascarillas a los trabajadores, como si las mismas garantizaran evitar los contagios, algo que ni la OMS ni ningún protocolo reconocen. Esta política de la empresa es acompañada por la persecución a trabajadores a través de cartas documento en las que se los imputan de no seguir el protocolo en el caso de posible contagio. Para Mondelez, y todas las alimenticias, la culpa siempre es del trabajador y no de la patronal que lo empuja a enfermarse.

Los casos siguen en aumento en las fábricas de todo el país. Mondelez y todo el cordón industrial de la zona norte es una muestra de cómo los protocolos no se cumplen por parte del empresariado, alcanzando, en Mondelez Pacheco, los 324 casos.

El “costo covid” que agita la COPAL (pago de sueldos a licenciados e implementación de protocolos, lo que significaría mayores gastos para las patronales) se paga con el aumento del ritmo de producción, con el abultado subsidio que el gobierno entrega a través del ATP para sueldos de tercerizados de GateGourmet y McDonalds en Planta Pacheco y pagando paritarias miserables del 6,5%.

La patronal cuenta para este tipo de maniobras con una Directiva del STIA que se ha puesto definitivamente en cuarentena, y con una Comisión Interna que "deja hacer" a la empresa mientras brilla por su ausencia. Es necesario que los trabajadores de Mondelez Victoria discutan como rechazar el adelantamiento de las vacaciones, la defensa de un protocolo propio de los trabajadores frente al colapso de las medidas preventivas de parte de la patronal. Que se respeten el aislamiento entre los turnos y sectores de cada trabajador. Pase a planta de los trabajadores tercerizados de GateGourmet y McDonalds.

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