A Plaza de Mayo por el triunfo de la salud y de sus trabajadores

Escribe Julián Asiner

Luego del parazo de 36 horas.

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El paro de 36 horas decretado por la Asociación de Médicos Municipales (AMM) y la Federación de Profesionales se cumplió con un altísimo acatamiento en todos los hospitales y centros de salud porteños, a pesar del nulo esfuerzo de estas direcciones gremiales por garantizar la medida.

La paralización de actividades y la organización de asambleas, actos y cortes de calles corrió por cuenta del activismo, que viene siendo el verdadero protagonista de la lucha de la salud. El miércoles se realizó un exitoso corte en la 9 de Julio, del cual se ausentaron las dos listas que se disputan la AMM (Gilardi y Rojo) y la conducción de Federación.

Una asamblea general, al finalizar el corte, reunió a residentes, concurrentes, médicas y médicos autoconvocados y asociaciones profesionales combativas como las Gutiérrez, el Fernández y el Moyano, la APSS de trabajo social, APACSA de ciencias sociales, AVByPA de veterinaria y biología, entre otras.

La asamblea debatió el escenario crítico en el cual se inscribe la pelea por el salario. La pandemia volvió a escalar en Brasil, Chile y Uruguay, y ya se registra una nueva suba de casos en nuestro país. En simultáneo, el gobierno está exhibiendo un verdadero fracaso a la hora de garantizar la provisión de la vacuna, convertida en un botín de guerra entre los monopolios capitalistas.

Con una segunda ola como horizonte, los hospitales están poniendo fuertes límites a las vacaciones del personal. Esto después de nueve meses de trabajo esencial sin licencias de ningún tipo, “compensadas” por un 5% de aumento no remunerativo que Larreta resolvió por decreto.

En este cuadro, se valoró que el momento para ir a fondo en la lucha por recomponer el salario es ahora. La asamblea general ratificó el reclamo de 100 mil pesos de salario inicial y votó 48 horas de paro para martes y miércoles de la semana próxima y movilizar el 22 de diciembre a Plaza de Mayo junto a todos los sectores de la salud en lucha.

Ayer fue el turno de los trabajadores que dependen del gobierno nacional. Los residentes de los hospitales nacionales cumplieron una nueva jornada de paro y movilización, a la que se sumaron profesionales y técnicos del Garrahan. La convocatoria rechazó el miserable 7% otorgado en octubre, al que ahora se sumó un 18% en cuotas hasta mayo de 2021 que no llega a cubrir la inflación pasada ni mucho menos la que está por venir.

Es que al escenario de persistencia y agravamiento del virus hay que sumarle el descalabro económico. Mientras se ajustan a la baja los salarios y presupuestos sanitarios en todas las jurisdicciones, el gobierno se somete a las exigencias de los fondos internacionales y el FMI anunciando una nueva suba de la nafta y la próxima liberación de precios y tarifas.

En repudio a la desvalorización salarial pactada por UPCN y ATE a espaldas de los trabajadores, la asamblea de residentes de Nación tomó la propuesta de marchar a Plaza de Mayo y también votó parar el martes 22. La misma actitud había definido la asamblea de residentes de la provincia de Buenos Aires, que rechazó la paritaria cerrada entre Kicillof y la CICOP. Mañana habrá una asamblea conjunta de las tres jurisdicciones para organizar la movilización.

En plena crisis sanitaria, los trabajadores de la salud enfrentamos el ataque de los gobiernos a nuestros salarios, con la complicidad de las direcciones gremiales. Pero en oposición a este abandono, se desarrolla una tendencia cada vez más profunda a la lucha autoconvocada y a la coordinación por abajo.

La marcha a Plaza de Mayo es la oportunidad para sumar a todos los sectores de la salud a la pelea. Para unir esta lucha por el salario al reconocimiento profesional de enfermería, que en estos días volverá a salir a las calles. Para integrar al movimiento a los privados, que como ocurrió esta semana en el Hospital Italiano denuncian toda clase de recortes y arbitrariedades.

Organicemos asambleas en todos los efectores para asegurar el curso de acción adoptado. Una Plaza de Mayo repleta sería un poderosísimo emplazamiento a todos los gobiernos. Es una convocatoria vital para toda la población, ya que en el triunfo de los trabajadores de la salud se juega el fortalecimiento del conjunto del sistema sanitario frente a lo que se viene.

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