Paritaria estatal: ATE y UPCN firman contra los trabajadores

Escriben Valentina Viglieca y Pamela Juárez

Un nuevo capítulo de un acuerdo salarial ruinoso

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La paritaria estatal se reunió el 16 de diciembre último, la misma había sido comprometida en el acta paritaria de fines de septiembre. Los trabajadores no fuimos convocados a discutir la situación salarial desde el 6 de octubre último paro con caravana que resolvió Nacional en un plenario.

Las direcciones de ATE y UPCN, suscribieron el acuerdo que dispone un aumento salarial del 18%, a pagar en tres cuotas (4% en febrero, 6% en marzo y 8% en mayo), y un bono de fin de año de $4000 - remunerativo no bonificable, para los trabajadores que perciben salarios brutos de hasta $60.000. Así cierra la paritaria 2020 hasta mayo del 2021. Este incremento en cuotas se suma al 7% otorgado en octubre, luego de incumplir las cláusulas de revisión del acuerdo de 2019 y con un cuarto intermedio de casi 4 meses con paritaria cero (algo que ni Macri había logrado). De esta manera se cierra un año ruinoso para el salario estatal.

El acuerdo paritario ocurrió en un escenario de total desorganización de los trabajadores estatales, ni UPCN ni ATE informaron sobre la convocatoria del gobierno. De lo anterior se desprende que no ha habido ninguna instancia ni preparatoria ni deliberación del conjunto de los trabajadores estatales, sin asambleas ni mandatos, en un cuadro de pérdida salarial constante. El último plenario de delegados que realizó ATE fue a fines de septiembre y en el mismo delegados de todo color habían expresado reclamos entre el 35 y 50 por ciento de aumento.

Con una inflación acumulada de 35.8% a noviembre, el 18% en cómodas cuotas- ya que el próximo aumento del 4% impactaría en el salario de marzo y la última cuota se implementaría en mayo del 2021-, no es más que la consagración de una pérdida salarial histórica que deja a gran parte de los trabajadores estatales sin cubrir el costo de la canasta familiar calculada en $90.000.

UPCN y ATE (Verde y Verde y Blanca) además de suscribir este acuerdo confiscatorio del salario, salieron a festejarlo. El secretario General de Ate, Cachorro Godoy en estos días “festejó” la firma de ATE en la paritaria, luego de 15 años de no haberlo hecho y declaró en los medios que el aumento iba del 25 al 35%, sin embargo, dicha cifra es una falacia total cuando se toman los 12 meses de salario entre junio 2020 y mayo 2021 se puede ver que el aumento no supera el 8%.

ATE, al mejor estilo UPCN, hizo circular flyers con las conquistas de la paritaria presentándole a los trabajadores un hecho consumado, este festejo de la burocracia sindical es un aval al gobierno y no hace más que afianzar su rol de correa de transmisión de las políticas de ajuste. El ataque al salario de los estatales es parte de las políticas de empobrecimiento que se viene aplicando sobre los trabajadores asalariados, desocupados y jubilados en pos de acuerdos y pactos colonizadores con el FMI.

Concursos: ¿Otra vez el cuento de la buena pipa?

El día anterior el gobierno anunció, junto a UPCN y ATE, la puesta en marcha del Plan Integral de Regularización del Empleo Público, consistente en el concurso para acceder a la planta permanente de 29 mil empleados públicos que tardaría al menos tres años. Para acceder a los concursos los trabajadores deben tener más de diez años de antigüedad en contratos bajo convenio (no admiten monotributistas) y aquel que concurse su cargo va a tener un descuento en la antigüedad, lo que salvo pocas excepciones redunda en un recorte salarial.

El pase a planta es una reivindicación histórica de los estatales que han luchado contra la precarización laboral desde Menem a la fecha. Las condiciones de los concursos deben discutirse en asambleas que garanticen que ningún trabajador se vea perjudicado. Tratan de canjear bajos salarios por estabilidad laboral. Los trabajadores estatales no debemos olvidar que el anuncio de pase a planta es una constante de todos los gobiernos, una ilusión que pocas veces se hizo efectiva por eso es que hay trabajadores de contratos anuales con más de 20 años de antigüedad.

Tenemos que ir por el camino de los trabajadores estatales en la salud, con asambleas, paros y movilizaciones que denuncian que el gobierno financia a los empresarios y descarga sobre los trabajadores la crisis sanitaria y económica. Al igual que ellos sabemos que toda reivindicación sólo puede ser garantizada con los trabajadores organizados por eso debemos poner en pie asambleas generales, sin distinción de afiliación sindical, virtuales y/o presenciales en todos los sectores de Ministerios, Organismos y Empresas del Estado que discuta un plan de lucha por un aumento del 50%, por conquistar el salario igual a la canasta familiar, por la implementación de los pases a planta y la reincorporación de los despedidos.

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