Salud: penando por la vacuna mientras se hunde el salario

Escriben Florencia Suárez y Lucía Guevara

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Las vacunas siguen llegando a cuentagotas a los hospitales porteños. Frente a la escasez y la desorganización que baja desde el gobierno de Larreta, cada hospital termina adoptando un criterio propio para definir quiénes la reciben y quiénes no. Para profesionales y trabajadores, termina siendo una verdadera cacería llegar a vacunarse. La cuestión es peor para quienes revisten en contratos precarios como los concurrentes, ya que en algunos hospitales ni siquiera los registran como personal de salud.

Si esta es la situación en la salud, qué le queda al resto de la población. Docentes y estudiantes ya están siendo arrojados a las escuelas sin otra garantía que un “contagio seguro”. La reapertura educativa se debate en los hospitales y centros de salud: muchos profesionales que también son padres, no quieren enviar a sus hijos al colegio. Con una vacunación a paso de tortuga, el incremento de la circulación del virus en escuelas y medios de transporte repercutirá inevitablemente en el sistema sanitario, cuyos trabajadores volverán a tener que cargar sobre su espalda la política criminal de los gobiernos.

A pesar del desgaste por la sobre-exigencia de la pandemia, no ha habido ampliación de la planta ni reforzamiento del sistema de salud alguno. En estas condiciones deberíamos afrontar lo que los mismos gobiernos descuentan que será una segunda ola en otoño-invierno más fuerte que la del año pasado.

Todo esto sucede mientras nuestro salario se hunde y las paritarias siguen en veremos. La Asociación de Médicos Municipales (AMM) aceptó la propuesta del gobierno de dilatar la negociación hasta el 28 de febrero. Tras varios años de caída en picada, en el año de la pandemia sólo recibimos un 15% en cuotas contra una inflación oficial del 36,1%. Desde la última reunión de diciembre, AMM no dio más noticias. La Federación de Profesionales lanzó una “campaña de flyers” que rezan “llegamos a marzo sin recomposición salarial”… pero también sin plan de lucha. Federación, que sigue al inmovilismo pro-Larreta de AMM, evita convocar a acciones concretas.

En este cuadro hay que destacar lo ocurrido en el Hospital Penna, donde luego de una asamblea con cese de actividades se votó un paro para el próximo 24 de febrero. Desde abajo, hay un esfuerzo del activismo por reanudar la necesaria lucha que los sindicatos se niegan a emprender. La última asamblea de residentes y concurrentes tomó esta fecha y votó ponerla a debate en los hospitales y centros de salud. Además, resolvieron apoyar el paro de 72 hs votado por los docentes en la asamblea de Ademys. La única “respuesta” que en estos días llegó desde el gobierno de Larreta fue el encarcelamiento de dos enfermeros que acampaban frente al Ministerio de Salud.

Tribuna de Salud (Tendencia) llama a generalizar la experiencia del Penna y extender la propuesta del 24 de febrero construyendo una jornada de paro y movilización de toda la salud porteña. Redoblemos la lucha por un salario inicial de 100 mil pesos, incorporación de personal, reconocimiento profesional de enfermería y salario y ART para concurrentes. Vamos por una vacunación inmediata y masiva para los trabajadores de la salud y toda la población, para lo que es necesario su declaración como bien público, dejando de lado los negociados de laboratorios, farmacéuticas y fondos internacionales a costa de la salud. Pongamos en pie asambleas y coordinadoras para unificar a todos los sectores, sin distinción de función, especialidad o gremio, en un plan de lucha sistemático hasta la obtención de nuestros reclamos.

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