Los trabajadores de Minetti defienden la vida

Escribe Andrés Oroño

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La resistencia de los trabajadores de Minetti a un segundo intento de desalojo es un metáfora de las luchas abiertas o menos abiertas que están librando la clase obrera, apenas un mes después del ascenso del gobierno patronal, que se etiqueta como ‘nacional y popular'.

El interés de los gobiernos está puesto en salvar a los capitalistas de la quiebra, que no es, como se ve, solamente del Tesoro nacional. Los trabajadores en defendaer el derecho al trabajo y la vida.

La profunda lucha de los trabajadores de Minetti es una hazaña que ha trascendido las fronteras provinciales. Llevan seis meses de una lucha que la patronal, la burocracia y el gobierno han intentado vaciar por medio de la propaganda y el infundio. Los trabajadores y la comisión de mujeres se han anclado en sus intereses de clase y la necesidad de vivir.

Una vecina y esposa de uno de los trabajadores despedido tuvo que buscar trabajo en otra provincia para poder subsistir. En las puertas de la fabrica, al calor de la solidaridad de muchos jóvenes y la frialdad de un cerco inédito policial, relataba su vida familiar desarmada, una pelea dura de subsistencia, mientras observaba con admiración a los trabajadores trepados en la gran altura de los molinos, que se preparaban para defenderse del segundo intento de desalojo.

La fuerza de los trabajadores de Minetti está en sintonía con un espíritu de lucha que quiere romper tantos años de engaño y dominación.

El gobierno de Schiaretti gasta recursos en un gigantesco despliegue policial, sitiando el barrio para defender los negociados de la familia Minetti. Este gobierno acaba de asegurar, mientras otras provincias están entrando en default, que el cumplirá con el pago usurero a los especuladores. Sin embargo Schiaretti miente. La provincia se encuentra quebrada. Y tiene una puja con el gobierno nacional frente a la coerción de los especuladores financieros. Los gobiernos nacional y provincial están políticamente quebrados por una deuda externa impagable.

De un lado los gobiernos capitalistas llevan al hundimiento al país, del otro los trabajadores piensan en producir. Los trabajadores de Minetti han explicado muchas veces que ellos pueden poner en marcha la planta.

La planta está llena de alimento necesario para el hambre del país. Si Minetti insiste en desentenderse de la vida de los trabajadores, es responsabilidad de un gobierno garantizar la inmediata puesta en marcha de la fábrica con sus trabajadores al frente, y producir harina a bajo costo para las necesidades alimentarias del país.

La lucha de los trabajadores de Minetti, y de la valiente comisión de mujeres se une a otras del país en pleno Enero, y está indisolublemente ligada a la fuerza que comienza a surgir por poner en pie un camino desde los trabajadores. Así como el pueblo de Mendoza fue capaz de frenar un ataque que venía desde todos los partidos patronales, esta profunda lucha nos está invitando a un nuevo camino.

Sumémonos a lucha de Minetti.

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